Historia e "historias" del fútbol.

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BoGaZ
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Historia e "historias" del fútbol.

Mensaje por BoGaZ » Lun May 17, 2010 3:15 pm

leyendo algunos blogs sobre futbol siempre hay historias q me resultan curiosas e interesantes, por eso abro este post

27 de abril de 1935. Al día siguiente se juega el último partido de Liga. El Betis Balompié necesita la victoria en Santander para proclamarse campeón. El entrenador bético, Patrick O'Connell, y su jugador Larrinoa, que habían pertenecido al equipo cántabro, se acercan al hotel donde está concentrado el Racing para saludar y "sondear" el ambiente.

-Vosotros ya no os jugáis nada. Mañana no os mataréis para ganarnos, ¿no?, pregunta O'Connell.


-Lo siento, míster. El Madrid nos está presionando para que os ganemos. Nuestro presidente, José María de Cossío, que es madridista, nos da mil pesetas por cabeza si os ganamos.


No había otra opción: había que ganar en el terreno de juego. Patrick O'Connell (Dublín, 1887-Londres, 1959) recordó seguramente entonces aquel partido entre el Manchester United y el Liverpool que pasó a la historia del fútbol inglés como el más corrupto de su historia: el conocido como The fixed match (el partido amañado). Corría el año 1915 y Patrick O'Connell era el capitán del Manchester. Un grupo de jugadores de ambos equipos quedó en un pub de Manchester, y acordaron cruzar una apuesta de 8 a 1 a que el resultado final del encuentro iba a ser de 2-0 a favor del United. El partido, disputado el Viernes Santo de 1915, quedó 2-0. El capitán O'Connell tuvo la ocasión de engordar el marcador de penalti. Pero lo lanzó cerca del banderín de córner...

Alguien debió de irse de la lengua y ocho jugadores fueron suspendidos a perpetuidad. Dos de ellos murieron en la Primera Guerra Mundial, y cinco fueron perdonados al reconocer el fraude. Sólo uno, Enoch Knocher West, cumplió el castigo al mantener su inocencia toda la vida. Hoy, su nombre está en el cuadro de honor de los jugadores del Manchester United junto a los de Beckham, Cantona, Best o Bobby Charlton. O'Connell, curiosamente, salió libre sin cargos.

O'Connell, el medio centro defensivo del Manchester, se había hecho famoso al ganar la Triple Corona (torneo entre selecciones británicas) unos años antes con Irlanda por primera vez en su historia. Lo consiguió en lo que se llamó El Partido de los 9 Hombres y Medio. Aquel encuentro lo disputaron Irlanda y Escocia. A poco de empezar, Irlanda perdió a un hombre por lesión. Al no haber cambios siguieron con diez. Momentos más tarde rompen un brazo a O'Connell. El irlandés decide seguir el partido y ganar el torneo.

La vida de O'Connell tuvo siempre un destino: el fútbol. Un destino que le hizo dejar a su numerosa familia a principio de los años veinte en Inglaterra, y entrenar en España al Racing de Santander, al que logró clasificar brillantemente para la disputa del primer Campeonato de Liga en 1928. Tras pasar por el Oviedo recaló en el Betis en 1932 y en el Barcelona en 1935.

El 18 de Julio de 1936, el entrenador del Fútbol Club Barcelona pasa las vacaciones en Irlanda. Dos meses más tarde no duda en dirigirse a Barcelona a continuar su labor. Si había sobrevivido a una Guerra Mundial jugando al fútbol, podía sobrevivir a una absurda guerra civil entrenando. El republicano declarado O'Connell es protagonista de la famosa gira del Barça por México durante la contienda fratricida. Ese protagonismo le cuesta la salida del país, adonde regresa en 1940, no se sabe cómo, para entrenar al Betis y al Sevilla, instalándose definitivamente en la capital hispalense. Concretamente, en la calle Progreso número 29.

En todos esos años, la familia O'Connell, que vivía en Manchester, recibía de vez en cuando un giro postal con dinero de España. Su hijos idolatraban las fotos de un padre al que no conocían, y al que consideraban un héroe. Un 12 de junio de 1949, en Dublín, España se enfrenta a Irlanda. Un joven aficionado irlandés preguntó a la delegación española, tras el partido, si conocían a un tal O'Connell que había entrenado en España.

-Soy su hijo Daniel, y hace un tiempo que no sabemos nada de él.

Guillermo Eizaguirre, el seleccionador, es sevillano. Le dice que O'Connell vive en Sevilla. Aquel aficionado irlandés reúne el dinero suficiente y un año más tarde viaja en busca del padre desconocido, al que no veía desde hacía treinta años. Ese viaje está contado por el propio Daniel en un relato titulado Viaje a Sevilla en Tercera Clase.

Al llegar, lo que Daniel soñaba como un cálido recibimiento se torna en trato frío y distante. O'Connell le cita en el Parque de María Luisa. Lo primero que hace su padre no es preguntarle por la familia, sino por la marcha del Manchester United. Daniel es presentado en sociedad en Sevilla como el sobrino de O'Connell. Los indicios se convierten en certezas en la cabeza del joven. Empieza a entender que su padre tiene otra familia en Sevilla. Las preguntas del recién llegado se suceden vertiginosamente:

-Papá, ¿cómo es España?

-España es como un partido de fútbol en el que los dos equipos intentan corromper al árbitro.

-Papá, ¿cómo es Sevilla?

-Sevilla es un lugar donde la gente vive como si se fuera a morir esta noche.

-Papá, ¿es cierto que ganaste la Liga con el Betis?

-Sí. Un 28 de Abril de 1935, en Santander. Ganamos 0-5. Era la Feria de Abril, la fiesta de aquí.

-Papá...

Daniel nunca se atrevió a hacerle a su padre la pregunta definitiva. El mito se había humanizado cruelmente en aquel viaje a Sevilla. La madre de Daniel nunca lo supo o nunca lo quiso saber, y amó al ausente capitán del Manchester United hasta el fin de sus días. Hoy vuelve a ser 28 de abril. Feria de Abril. En Sevilla se inaugura un monumento al equipo del Betis que llevó la Liga a la Feria en 1935. Gracias, Mr. O'Connell.


http://superga.blogspot.com/2010/04/la- ... l-por.html
Última edición por BoGaZ el Jue Sep 15, 2011 2:15 pm, editado 2 veces en total.
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Re: historias del futbol.

Mensaje por pablos » Lun May 17, 2010 5:09 pm

El Gran Torino

Año 1949. Estados Unidos lanza el primer cohete de dos etapas que asciende hasta una altura de 392 kilómetros, comienzan las conversaciones entre los delegados de la ONU en Berlín y una emisora de Quito transmite la cinta 'La guerra de los mundos', de Orson Wells, provocando el terror de los ecuatorianos, repitiendo los ataques de pánico de la ciudadanía que había sufrido Nueva York diez años antes. Y en Europa, en la vieja Europa, corren tiempos de posguerra, y algunos de los combatientes, como Italia, deciden cambiar el fusil por la pelota. Sobre todo, en Turín, donde un equipo, el Torino, se ha convertido en un canto al fútbol, en un himno a la pelota y en el embajador mundial de los valores italianos. El equipo granate, pentacampeón de Italia, arrastraba consigo la leyenda de 'equipo imbatible'- no conocía la derrota desde 1943-, y acumulaba cinco campeonatos de Italia, conseguidos de manera consecutiva. Eran tiempos en los que Bacigalupo, Valentino Mazzola y Loik eran considerados auténticos héroes mitológicos en toda Italia. Todos italiano que se preciara deseaba vestir la elástica granate del Torino, y uno de esos muchachos que consiguió hacer realidad su sueño fue Sauro Tomá, un lateral izquierdo procedente del modesto La Spezia, que acababa de fichar por el Torino con sólo 23 años. El presidente del Toro había despositado muchas esperanzas en aquel defensa, y el entrenador quedó muy satisfecho con sus prestaciones, por lo que estaba meditando darle una oportunidad en el once junto a aquella tropa de campeonísimos. Sin embargo, el míster inglés, Leslie Lievesly, decidió no incluirle en la lista de la expedición del primer equipo en un viaje hacia Lisboa, para jugar un choque amistoso. Sauro Tomá tenía molestias en el menisco, y acabó por caerse de la convocatoria a última hora.

- 'El míster, Leslie Lievesley - recordó Sauro Tomá- nos había dicho a Valentino Mazzola y a mí que nos cuidáramos de las lesiones antes de viajar. Mazzola no estaba bien del todo, pero podía jugar y viajó. Yo tenía problemas en la rodilla y el entrenador me aconsejó que me quedara en casa. Me sentí el hombre más desdichado de Turín. Todo el Torino viajó a Lisboa, y yo me quedé en casa, lesionado'.

No era el fin del mundo, pero a aquel joven defensa se le caía la casa encima. Su maldito menisco le condenaba a seguir en el más absoluto anonimato, lejos de los créditos estelares de sus compañeros de equipo, lejos de la púrpura y la heroicidad que acompañaba en aquellos días al Torino. En lugar de viajar a Portugal, Tomá, que llegó a pedir de manera expresa a su entrenador que le incluyera en la lista para conocer Lisboa, no tuvo más remedio que guardar reposo en casa. Su esposa, Giovanna, le consoló durante horas. Esa noche, se acostó triste y deprimido. En lugar de jugar junto a Mazzola o Bacigalupo, debía acostarse pronto y levantarse, a la mañana siguiente, para acudir a un entrenamiento en solitario en el estadio Filadelfia, el hogar del Toro.

- 'Recuerdo que volvía de entrenarme en solitario del Filadelfia y cuando regresé a mi casa, mi domicilio estaba rodeado de treinta o cuarenta personas. Un buen amigo de la familia se me acercó, me cogió de la mano y me dijo lo que había pasado. Después, entré en casa, se lo conté a mi mujer y no pudimos parar de llorar.'

Caprichos del destino, Sauro Tomá había salvado su vida por no viajar a Portugal. Mientras él y su esposa Giovanna maldecían su mala suerte, el 4 de mayo de 1949, los cimientos de Italia se estremecían. A las 17:05 de aquel día, el Fiat G.212 CP que llevaba a bordo el equipo entero del equipo italiano Torino se estrelló contra el murallón de terraplén posterior de la Basílica de Superga, en las afueras de Turín. En aquel Trimotor Elce perdieron la vida Valerio Bacigalupo, Aldo Ballarin, Virgilio Maroso; Eusebio Castigliano, Mario Rigamonti; Guglielmo Gabetto, Romeo Menti, Danillo Martelli, Ezio Loik, Valentino Mazzola - la gran figura del club-y Franco Ossola. También fallecieron los miembros del cuerpo técnico Ernest Erbstein y Leslie Lievesley, las promesas del futuro como Rubens Fadini, Emilio Bongiorni, Ruggiero Grava, Pierino Operto, y Dino Ballarin; el masajista Vittorio Cortina, los dirigentes Ippolito Civalleri, Rinaldo Agnisetta, y tres periodistas de gran prestigio en toda Italia, Renato Casalbore (fundador de Tuttosport), Renato Tosatti (Gazzetta del Popolo) y Luigi Cavallero (La Stampa).

La noticia sobrecogió el corazón de Italia y del resto de Europa, ya que el Toro regresaba de Lisboa, después de un amistoso disputado en Lisboa contra el Benfica de Portugal para festejar la despedida del capitán benfiquista Ferreira. Aquel Torino era la magia hecha fútbol, y ostentaba el cariño de todo un pueblo, que le consideraba como el mejor equipo de fútbol de todos los tiempos. No en vano, al Toro se le conocía en el mundo entero como una leyenda, como ‘el equipo que jamás ha sido derrotado'. Los números del equipo granata agigantaban esa leyenda popular. El Torino, hasta su accidente aéreo, había conquistado cinco Scudetti consecutivos, había anotado más de 400 goles en cinco años, había batido el récord de tantos en una temporada -125, con un promedio de 3,8 goles por encuentro- y 10 de sus futbolistas habían formado parte del once titular de la selección de Italia en un choque frente a Hungría. Además, el conjunto del cuore granata ostentaba un récord terrorífico: acumulaba 93 partidos consecutivos sin conocer la derrota. No caía desde febrero de 1943.



La trágica muerte de toda la tripulación del vuelo sacudió a Italia y desgarró los corazones de la vieja Europa. Al funeral asistió casi un millón de fieles, que velaron las tumbas de los que habían sido hasta entonces sus ídolos. Antes, para identificar los cuerpos de aquellos campeones, había sido necesaria la presencia de Vittorio Pozzo, el seleccionador italiano en la década de los treinta. En el último adiós al mítico Toro, la plaza principal de Turín estaba abarrotada de gente. Allí estuvo, acompañado de sus esposa, Sauro Tomá, el defensa zurdo que había salvado su vida el día anterior. Acabó abrazado a su señora esposa, emocionado, y no pudo reprimir las lágrimas. Después de los funerales, el Torino fue proclamado campeón de Italia y sus rivales, cuando les correspondía rendir visita al Toro, alineaban equipos formados por jugadores juveniles. Aquel accidente cambió para siempre la vida de los tifossi del Torino, y sacudió las conciencias de los italianos con tal fuerza, que la selección transalpina, para evitar otra tragedia, decidió acudir en barco al Mundial de Brasil, en 1950.
Sauro Tomá no fue el único superviviente del accidente aéreo del todopoderoso Torino. Del desastre del Trimotor Elce se salvaron dos futbolistas más. El primero, Pietro Ferraris, que en aquella época no contaba para el entrenador, y el segundo, Renato Gandolfi, un joven portero que se quedó en tierra para que otro guardameta, el hermano de Ballarin, fuera el suplente del malogrado Bacigalupo.

Sin embargo, la mayoría de los hinchas del Torino siempre recordaron cómo Sauro Tomá salvó su vida por no ir en aquel vuelo. Quizá fue porque él y su mujer Giovanna tuvieron, años más tarde, un hijo. Y, durante muchas noches, el que fuera lateral izquierdo del Torino le contaba a su vástago cómo había salvado la vida por no jugar un partido, y cómo recordaba la tragedia de los que hasta entonces habían sido sus compañeros y amigos. Su hijo creció escuchando el sobrecogedor relato del Toro, tomó conciencia de lo que había vivido su padre y, cuando cumplió la mayoría de edad, decidió trabajar para el Torino, continuando con los servicios de la saga familiar hacia el equipo de su vida. El hijo de Tomá, con el tiempo, llegó a ser manager del club. Años más tarde, su padre, ya anciano y enfermo, realizaba una entrevista sobre cómo vivió la tragedia de Superga en mayo de 1949. El viejo Tomá, con los ojos resecos, reconoció que, la noche antes del accidente, su esposa le consoló diciéndole lo siguiente:

- 'Mi esposa, Giovanna, me dijo que no llorara más, y me llegó a decir que era mucho mejor que no hubiera viajado, porque ella tenía un mal presentimiento con ese viaje.'

Aquella noche, Sauro Tomá se sentía el hombre con más mala suerte de Turín. Después de la tragedia de Superga, toda Italia le conoció como el lateral izquierdo más afortunado de la historia. Se cumplen 60 años desde que el Gran Torino encontró la muerte en la basílica de Superga. Hoy, Sauro Tomá juega su partido más duro. Su rival es el alzheimer.

[ Puede que esta historia no sea lo que usted, querido lector, esperara a día de hoy. Quizá fuera mucho mayor la demanda de la gloria del Barça, de la miseria del Madrid o incluso la carnaza de fichajes de Florentino Pérez con su inminente llegada. Sea como fuere, el Gran Torino de los años 40 merecía un espacio en este blog ]


http://es.eurosport.yahoo.com/futbol/ru ... an-torino/

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Re: historias del futbol.

Mensaje por BoGaZ » Vie May 21, 2010 2:48 pm

Si hace pocas semanas os traje a esta bitácora los himnos de todos los participantes del Mundial hoy me propongo acercaros sus apodos, otra de esas señas de identidad que distinguen a los combinados nacionales. Resulta sorprendente saber como cada una tiene el suyo propio y la prodecencia de los mismos.

De hecho incluso es sorprendente como todo va muchas veces por tendencias. En África, por ejemplo, son los animales propios de la zona los que suelen marcar la pauta. De los seis combinados nacionales del continente que disputarán el Mundial cuatro siguen esta línea. Es el caso de los "Fennecs" (o zorros del desierto) argelinos, de los "elefantes" marfileños, de las "Superáguilas" nigerianas o de los sempiternos "Leones Indomables" cameruneses.

La excepciones las ponen Ghana y los anfitriones, Sudáfrica. Los primeros son conocidos como los "Estrellas negras" en referencia al emblema que corona el centro de su bandera mientras que los segundos atienden al nombre de los "Bafana Bafana" (o "Muchachos muchachos" en la jerga zulú).

Sin embargo no son las especies africanas las únicas que habitarán en el zoológico del Mundial. Las dos Coreas también se apuntan a la moda y mientras la del Sur es denominada los "Tigres de Asia" (así como también "Guerreros de Taeguk" o "Marea roja") la del Norte se ampara bajo el término "Chollima" (una especie de caballo mitológico). Además como en Nigeria habrá otras "Águilas", estas blancas, cuando Serbia salte al césped.

Otro recurso muy utilizado a la hora de llamar a las selecciones son los colores. En la cita habrá dos "Rojas" (España y Chile), una "Azurri", unos "Bleus" y unos "Aois" (términos italianos, franceses y japoneses para el azul), una "Albiceleste", una "Oranje" y una "Canarinha".

Si bien estos recursos no parecen muy trabajados menos lo son los usados en otros combinados, donde la palabra "Equipo nacional" es la que se usa para autodeniminarse. De esta forma Suiza es el "Nati", Alemania la "Maanschaft", Eslovenia la "Reprezentanca" y Eslovaquia el "Narodny tim".

En otros casos son las aficiones son las que se usan para identificarse con la selección. Es lo que sucede con Grecia, bautizada como "El barco pirata" por un periodista del país, que usó este término en un artículo al asociar el mosaico con este dibujo que se extendió antes del partido inaugural con la victoria helena sobre el combinado luso en aquél choque.

Un nombre cuyo origen es mas difícil de explicar es el de Dinamarca ya que no se conoce el momento exacto en el que se la empezó a conocer como la "Danish dinamite" (o "Dinamita danesa".

Más curiosos son los motes de Australia y Nueva Zelanda. Los primeros son los "Socceros" (por la mezcla de "soccer" y "kangaroo") mientras que los segundos son los "All Whites" (en franca oposición a los "All Blacks" de rugby).

Otras selecciones en cambio, son asociadas con los escudos de sus federaciones o con sus banderas nacionales. Inglaterra son los "Three Lions" (o "Pros"), Portugal la "selecçao das quinas" (en alusión a los cinco escudos que reinan en el centro de la bandera del país), Estados Unidos los "Barras y estrellas" y México "La tri" (abreviatura de tricolor).

Por último quedan aquellos combinados nacionales cuya seña identidad viene dada por los pobladores de las mismas bien en el pasado o bien en el presente. Así en Honduras, nuestro rival en primera fase, su selección son los "Catrachos" al igual que en Uruguay son los "Charrúas" y en Paraguay los "Guaraníes".


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Re: historias del futbol.

Mensaje por KRUTXAGA » Sab May 22, 2010 4:00 am

COLMOS DEL FUTBOL

SORIANO ES MAÑO
IZQUIERDO ES DERECHO
EL MALAGA ASCENDIO CON UN JUGADOR QUE SE LLAMA BAHA (BAJA)
EN UN PARTIDO DE LIGA BAHA ERA DUDA Y DUDA ERA BAJA
LA REAL TIENE A UN JUGADOR QUE SE LLAMA BUENO Y ES MUY MALO
NO ES LO MISMO ERIC ABIDAL QUE ERICA VIDAL


CONTINUARAN ESTAS PARIDAS QUE AHORA ME VOY

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Re: historias del futbol.

Mensaje por BoGaZ » Mié Jun 02, 2010 2:53 am

LO QUE HACÍA BOCHINI por Enric González

Enric González estrena sección en El País para el Campeonato del Mundo, "Dibuje maestro" se llama. La seguiremos muy de cerca.

Comenzamos invocando a Bochini y creo que con esto queda todo bastante claro: lo que nos interesa y lo que no.

¿Lo que no? El negocio que se ve y el negocio que se mantiene oculto; el chovinismo; la publicidad, la propaganda, las patrañas, los miles de millones, las presuntas conspiraciones; esos patanes crédulos en que nos convertimos, desgañitándonos ante una pantalla, en el estadio o tragándonos una prensa que azuza nuestros peores instintos. Eso, francamente, no nos interesa nada. Más bien nos da un poco de vergüenza.

Nos basta con el juego, que es sólo un juego. Por eso lo de Bochini.

Ricardo Bochini, ya saben, nunca brilló en un Mundial. Fuera de Argentina se le conoce poco. Los europeos tendemos a recordarlo, si nos acordamos de él, como el ídolo de Maradona.
Dicen que en 1986, en aquel Mundial del gol supremo a Inglaterra, Maradona quiso que Bochini compartiera un poco de su gloria. Impuso a Bilardo que le incluyera en la selección que viajó a México y en semifinales, cuando Bélgica ya estaba exangüe y el aire olía a final y a éxito, le reclamó en la cancha.

Si no recuerdo mal, fue Burruchaga quien se fue al vestuario. Maradona esperó en la línea de banda al genio calvo y desgarbado, amagó una reverencia y pronunció la frase para la Historia: "Dibuje, Maestro". O tal vez no. Hay quien dice que lo que dijo fue otra cosa: "Adelante, Maestro, le estábamos esperando". Cualquiera de las dos frases nos vale.

Ricardo Bochini, llamado "Bocha", nacido en Zárate en 1954 y emblema de Independiente, con el que hizo toda su carrera (caligrafió un poco de fútbol el 25 de febrero de 2007 con Barracas Bolívar, quinta división, a los 53 años, pero eso no cuenta, fue una exhibición de inmortalidad), era uno de esos tipos que redimen este montaje monstruoso y turbio que llamamos fútbol. Bochini poseía el cerebro de un geómetra y la ilusión de un niño. Jugaba con el balón y hacía que jugaran los demás. A lo que hacía se le pueden añadir metáforas, ditirambos, lo que les apetezca, pero no era más que juego.

También se le atribuye una de las sentencias clásicas sobre Cruyff: "Corre mucho, pero juega bien". Si quieren la filosofía que subyacía en sus relaciones con el balón, ahí la tienen.

Aquí hablaremos, durante el Mundial de Suráfrica (y, como se ve, con alguna antelación al mismo), de los futbolistas, el fútbol y los instantes que permitan evocar aquello que representó el viejo maestro Bochini. Es decir, del juego más hermoso. Solamente de eso.



http://superga.blogspot.com/2010/05/lo- ... zalez.html
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Re: historias del futbol.

Mensaje por BoGaZ » Mié Jun 02, 2010 3:00 am

El retorno del Granada

Si cuando todo parece desesperado, cuando la luz se oculta y parece que nunca va a volver a amanecer, tu, perdido en mitad de una noche que parece eterna aun conservas esperanzas, la gente, esa misma que te llamaría gafe o ciezo, cenizo o aguafiestas si en mitad de una época de bonanza advirtieras que esta no duraría por siempre, esa misma masa te llamaría iluso, inconsciente, ingenuo.

Y sin embargo, todos sabemos que al final, el sol vuelve a levantarse, y sus rayos nos vuelven a iluminar. Todo es cuestión de tiempo y de un poco de fe.

Hace siete años el Granada caía a tercera división, victima de una deuda galopante, incapaz de pagar el salario a los jugadores. Como setas, comenzaban a surgir equipos “alternativos”, que pretendían substituir al histórico en el corazón de los granadinos, vista su casi imposible viabilidad. No había futuro, o eso parecía.

En el verano del 2007, Carlos Marsá, el dueño del Granada 74, en uno de los episodios mas tristes de la historia reciente del fútbol español, compra el Ciudad de Murcia, que acababa de hacer una temporada soberbia, a punto de ascender a primera, y lo traslada, cambiándole el nombre. Granada volvería a tener un equipo en segunda tras veinte años…pero no era su equipo, ni lo había logrado donde había que hacerlo, legítimamente, en el césped.

¿Era el final definitivo, cambiarían los hinchas sus colores, apoyarían a este equipo de nuevos ricos, en lugar de al suyo de siempre?

La respuesta la conocemos todos. Incapaz de poder jugar en Granada, el 74 tuvo que hacerlo en Motril, descendiendo de forma sorprendente, tras un buen inicio de campaña. Al año siguiente, caía desde segunda B a tercera deportívamente y por impagos a primera andaluza…era el último clavo en el ataúd, y el club desaparecía tan rápido como había nacido.

Mientras, el Granada histórico veía como el dueño del Udinese, Gino Pozzo decidía invertir en el equipo, que transformado en sociedad anónima formaba un poderoso bloque, candidato a todo. Curiosamente, la mano derecha de Pozzo en el club es Quique Pina, el mismo Quique Pina que había fundado el Ciudad de Murcia y luego lo había vendido a Marsá…extraños giros de la vida.

El Granada, a pesar de algunos altibajos y de tener que luchar hasta el final contra la oposición de un correoso Melilla, lograba el liderato del grupo. Se la jugaría con el Alcorcón, equipo elevado a la categoría de mítico tras su eliminatoria copera ante el Madrid.

El dos a cero de la ida dejaba el ascenso a un palmo, y ayer ese palmo se cerró. La derrota por la minima ante los amarillos, sabía a gloria, a la gloria de volver a un fútbol más profesional, a ver tu nombre en las quinielas o tus resultados en la televisión.

Y nosotros podremos disfrutar de ver sus rayas horizontales (que tantas vueltas han dado a lo largo de su historia) sobre los campos de segunda.

Esperemos eso si que el fantasma de los Fernández, Aguirre Suárez y Montero Castillo no vuelva a sobrevolar jamás a la ciudad, aquella defensa era al fútbol lo que Gran Ganga a la música…

Para terminar, una curiosidad. En la ultima temporada que el Granada anduvo por segunda, en 1987, uno de los fichajes estrellas fue el de Maradona. Ciertamente, no el de Diego, ni siquiera el de Hugo (que estuvo por España también, en el Rayo), sino el de Lalo. Pues la presencia de Lalo, aunque intrascendente en los terrenos de juego, sirvió para ver, en un amistoso ante el Malmoe, a los tres hermanos Maradona juntos, luciendo la elástica rojiblanca. Supongo que el Diego estaba tan emocionado de que alguien fichara a su hermano, que estaba dispuesto a todo en agradecimiento…

Felicidades al Granada, y que esta vez, el sueño dure más…


http://cafefutbol.blogspot.com/2010/05/ ... anada.html
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Komando Guticida
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Re: historias del futbol.

Mensaje por Komando Guticida » Jue Jun 03, 2010 10:57 am

pablos escribió:El Gran Torino

Año 1949. Estados Unidos lanza el primer cohete de dos etapas que asciende hasta una altura de 392 kilómetros, comienzan las conversaciones entre los delegados de la ONU en Berlín y una emisora de Quito transmite la cinta 'La guerra de los mundos', de Orson Wells, provocando el terror de los ecuatorianos, repitiendo los ataques de pánico de la ciudadanía que había sufrido Nueva York diez años antes. Y en Europa, en la vieja Europa, corren tiempos de posguerra, y algunos de los combatientes, como Italia, deciden cambiar el fusil por la pelota. Sobre todo, en Turín, donde un equipo, el Torino, se ha convertido en un canto al fútbol, en un himno a la pelota y en el embajador mundial de los valores italianos. El equipo granate, pentacampeón de Italia, arrastraba consigo la leyenda de 'equipo imbatible'- no conocía la derrota desde 1943-, y acumulaba cinco campeonatos de Italia, conseguidos de manera consecutiva. Eran tiempos en los que Bacigalupo, Valentino Mazzola y Loik eran considerados auténticos héroes mitológicos en toda Italia. Todos italiano que se preciara deseaba vestir la elástica granate del Torino, y uno de esos muchachos que consiguió hacer realidad su sueño fue Sauro Tomá, un lateral izquierdo procedente del modesto La Spezia, que acababa de fichar por el Torino con sólo 23 años. El presidente del Toro había despositado muchas esperanzas en aquel defensa, y el entrenador quedó muy satisfecho con sus prestaciones, por lo que estaba meditando darle una oportunidad en el once junto a aquella tropa de campeonísimos. Sin embargo, el míster inglés, Leslie Lievesly, decidió no incluirle en la lista de la expedición del primer equipo en un viaje hacia Lisboa, para jugar un choque amistoso. Sauro Tomá tenía molestias en el menisco, y acabó por caerse de la convocatoria a última hora.

- 'El míster, Leslie Lievesley - recordó Sauro Tomá- nos había dicho a Valentino Mazzola y a mí que nos cuidáramos de las lesiones antes de viajar. Mazzola no estaba bien del todo, pero podía jugar y viajó. Yo tenía problemas en la rodilla y el entrenador me aconsejó que me quedara en casa. Me sentí el hombre más desdichado de Turín. Todo el Torino viajó a Lisboa, y yo me quedé en casa, lesionado'.

No era el fin del mundo, pero a aquel joven defensa se le caía la casa encima. Su maldito menisco le condenaba a seguir en el más absoluto anonimato, lejos de los créditos estelares de sus compañeros de equipo, lejos de la púrpura y la heroicidad que acompañaba en aquellos días al Torino. En lugar de viajar a Portugal, Tomá, que llegó a pedir de manera expresa a su entrenador que le incluyera en la lista para conocer Lisboa, no tuvo más remedio que guardar reposo en casa. Su esposa, Giovanna, le consoló durante horas. Esa noche, se acostó triste y deprimido. En lugar de jugar junto a Mazzola o Bacigalupo, debía acostarse pronto y levantarse, a la mañana siguiente, para acudir a un entrenamiento en solitario en el estadio Filadelfia, el hogar del Toro.

- 'Recuerdo que volvía de entrenarme en solitario del Filadelfia y cuando regresé a mi casa, mi domicilio estaba rodeado de treinta o cuarenta personas. Un buen amigo de la familia se me acercó, me cogió de la mano y me dijo lo que había pasado. Después, entré en casa, se lo conté a mi mujer y no pudimos parar de llorar.'

Caprichos del destino, Sauro Tomá había salvado su vida por no viajar a Portugal. Mientras él y su esposa Giovanna maldecían su mala suerte, el 4 de mayo de 1949, los cimientos de Italia se estremecían. A las 17:05 de aquel día, el Fiat G.212 CP que llevaba a bordo el equipo entero del equipo italiano Torino se estrelló contra el murallón de terraplén posterior de la Basílica de Superga, en las afueras de Turín. En aquel Trimotor Elce perdieron la vida Valerio Bacigalupo, Aldo Ballarin, Virgilio Maroso; Eusebio Castigliano, Mario Rigamonti; Guglielmo Gabetto, Romeo Menti, Danillo Martelli, Ezio Loik, Valentino Mazzola - la gran figura del club-y Franco Ossola. También fallecieron los miembros del cuerpo técnico Ernest Erbstein y Leslie Lievesley, las promesas del futuro como Rubens Fadini, Emilio Bongiorni, Ruggiero Grava, Pierino Operto, y Dino Ballarin; el masajista Vittorio Cortina, los dirigentes Ippolito Civalleri, Rinaldo Agnisetta, y tres periodistas de gran prestigio en toda Italia, Renato Casalbore (fundador de Tuttosport), Renato Tosatti (Gazzetta del Popolo) y Luigi Cavallero (La Stampa).

La noticia sobrecogió el corazón de Italia y del resto de Europa, ya que el Toro regresaba de Lisboa, después de un amistoso disputado en Lisboa contra el Benfica de Portugal para festejar la despedida del capitán benfiquista Ferreira. Aquel Torino era la magia hecha fútbol, y ostentaba el cariño de todo un pueblo, que le consideraba como el mejor equipo de fútbol de todos los tiempos. No en vano, al Toro se le conocía en el mundo entero como una leyenda, como ‘el equipo que jamás ha sido derrotado'. Los números del equipo granata agigantaban esa leyenda popular. El Torino, hasta su accidente aéreo, había conquistado cinco Scudetti consecutivos, había anotado más de 400 goles en cinco años, había batido el récord de tantos en una temporada -125, con un promedio de 3,8 goles por encuentro- y 10 de sus futbolistas habían formado parte del once titular de la selección de Italia en un choque frente a Hungría. Además, el conjunto del cuore granata ostentaba un récord terrorífico: acumulaba 93 partidos consecutivos sin conocer la derrota. No caía desde febrero de 1943.



La trágica muerte de toda la tripulación del vuelo sacudió a Italia y desgarró los corazones de la vieja Europa. Al funeral asistió casi un millón de fieles, que velaron las tumbas de los que habían sido hasta entonces sus ídolos. Antes, para identificar los cuerpos de aquellos campeones, había sido necesaria la presencia de Vittorio Pozzo, el seleccionador italiano en la década de los treinta. En el último adiós al mítico Toro, la plaza principal de Turín estaba abarrotada de gente. Allí estuvo, acompañado de sus esposa, Sauro Tomá, el defensa zurdo que había salvado su vida el día anterior. Acabó abrazado a su señora esposa, emocionado, y no pudo reprimir las lágrimas. Después de los funerales, el Torino fue proclamado campeón de Italia y sus rivales, cuando les correspondía rendir visita al Toro, alineaban equipos formados por jugadores juveniles. Aquel accidente cambió para siempre la vida de los tifossi del Torino, y sacudió las conciencias de los italianos con tal fuerza, que la selección transalpina, para evitar otra tragedia, decidió acudir en barco al Mundial de Brasil, en 1950.
Sauro Tomá no fue el único superviviente del accidente aéreo del todopoderoso Torino. Del desastre del Trimotor Elce se salvaron dos futbolistas más. El primero, Pietro Ferraris, que en aquella época no contaba para el entrenador, y el segundo, Renato Gandolfi, un joven portero que se quedó en tierra para que otro guardameta, el hermano de Ballarin, fuera el suplente del malogrado Bacigalupo.

Sin embargo, la mayoría de los hinchas del Torino siempre recordaron cómo Sauro Tomá salvó su vida por no ir en aquel vuelo. Quizá fue porque él y su mujer Giovanna tuvieron, años más tarde, un hijo. Y, durante muchas noches, el que fuera lateral izquierdo del Torino le contaba a su vástago cómo había salvado la vida por no jugar un partido, y cómo recordaba la tragedia de los que hasta entonces habían sido sus compañeros y amigos. Su hijo creció escuchando el sobrecogedor relato del Toro, tomó conciencia de lo que había vivido su padre y, cuando cumplió la mayoría de edad, decidió trabajar para el Torino, continuando con los servicios de la saga familiar hacia el equipo de su vida. El hijo de Tomá, con el tiempo, llegó a ser manager del club. Años más tarde, su padre, ya anciano y enfermo, realizaba una entrevista sobre cómo vivió la tragedia de Superga en mayo de 1949. El viejo Tomá, con los ojos resecos, reconoció que, la noche antes del accidente, su esposa le consoló diciéndole lo siguiente:

- 'Mi esposa, Giovanna, me dijo que no llorara más, y me llegó a decir que era mucho mejor que no hubiera viajado, porque ella tenía un mal presentimiento con ese viaje.'

Aquella noche, Sauro Tomá se sentía el hombre con más mala suerte de Turín. Después de la tragedia de Superga, toda Italia le conoció como el lateral izquierdo más afortunado de la historia. Se cumplen 60 años desde que el Gran Torino encontró la muerte en la basílica de Superga. Hoy, Sauro Tomá juega su partido más duro. Su rival es el alzheimer.

[ Puede que esta historia no sea lo que usted, querido lector, esperara a día de hoy. Quizá fuera mucho mayor la demanda de la gloria del Barça, de la miseria del Madrid o incluso la carnaza de fichajes de Florentino Pérez con su inminente llegada. Sea como fuere, el Gran Torino de los años 40 merecía un espacio en este blog ]


http://es.eurosport.yahoo.com/futbol/ru ... an-torino/
Sulla collina il tuo sogno è caduto, ma nel mio cuore ha trovato dimora


Komando Guticida
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Re: historias del futbol.

Mensaje por Komando Guticida » Jue Jun 03, 2010 11:03 am

“Uh uh uh”

«No quiero ser más una vergüenza para mis amigos y mi familia. Espero que el Jesús que amo me dé la bienvenida y, finalmente, encuentre la paz». Justin Fashanu, ex futbolista inglés.

La frase no es de ningún libro, es su nota de suicidio. Fashanu fue un jugador inglés de ascendencia nigeriana que a principios de los 80 apuntaba a ser una de las estrellas de la Premier League. Tras dos grandes temporadas jugando en el modesto Norwich Town firmó por el Nottingham Forest a cambio de un millón de libras, convirtiéndose así en el primer jugador negro por cuyo traspaso se pagó esa cantidad. Sin embargo Fashanu no pasó a la historia por sus grandes goles. Su carrera se truncó como la de tantas y tantas promesas, pero lo interesante y a la vez triste de esta historia es la razón.

Nos situamos en los años 80, época de una gran crisis económica, con media Inglaterra en huelga y con Tatcher en el poder intentando poner orden a base de mano dura. Como suele pasar ante las penurias económicas, se apunta al más débil. La xenofobia resurge en Inglaterra. En lo que respecta al fútbol, la Premier League estaba en plena lucha contra el racismo en las gradas. Justin llega con 20 años a Nottingham donde le recibe el que será su entrenador, Brian Clough. Conocido hombre de izquierdas y militante laborista, a Clough, que iba camino de los 50, se le podía ver incluso en los piquetes de los trabajadores en huelga. Por si fuera poco a su vez fue uno de los fundadores de la Anti-nazi League, organización contra el fascismo y el racismo, con clara influencia socialista revolucionaria. Parecía que Fashanu, al menos en su vestuario, no tendría problemas por el color de su piel. Comenzó a entrenar junto a los Robertson, Hodge, Peter Shilton y compañía, y se hizo un puesto en el equipo confirmando lo que se esperaba de él. Sin embargo comenzaron a correr habladurías sobre Fashanu, y al empezar la liga tuvo que soportar como los aficionados, seguramente hartos de sus mierdas de vidas, volcaban sus frustraciones en cánticos discriminatorios contra el joven inglés.

El veterano Clough, viendo como su joven estrella estaba totalmente descentrado y bajaba su rendimiento, le llevó a su despacho y tuvo una conversación con él. Le apartó del equipo y poco después fue cedido al Southampton durante unos meses. Allí, con el duro papel de hacer olvidar al legendario Keegan, que repentinamente había puesto rumbo a Newcastle, disputó 9 partidos anotando 3 goles. El entrenador, contento con su rendimiento, quiso ficharle definitivamente, pero la directiva no lo permitió excusándose en la falta de dinero. La siguiente temporada fue transferido al club más antiguo del mundo y eterno rival del Forest, el Notts County. Pese a los insultos y discriminaciones que seguía sufriendo aguantó la presión y logró anotar 20 goles en 64 partidos, hasta que sufrió una grave lesión. Huyendo del dedo inquisidor de la conservadora Inglaterra fue a parar a EE.UU. donde consiguió recuperarse de la lesión e inicio un viaje futbolístico de 10 años que le llevó a jugar en 17 equipos de 3 continentes. No logró volver a la élite, y es que ningún equipo de primer nivel le ofrecía un contrato.

Retirado en EE.UU. en 1997, el año siguiente fue acusado sorpresivamente de abuso de menores. La campaña mediática fue durísima contra él. Aprovechando la situación, los odios discriminatorios hacia Justin se reavivaron, y comenzó a aparecer el caso en todos los medios dándole como culpable y siendo calumniado hasta la extenuación. Hasta la extenuación total, literalmente, porque menos de dos meses después de la acusación Fashanu se colgó de un árbol en su Inglaterra natal. No pudo aguantar que todo el mundo le considerase culpable de algo que no había hecho, y sobretodo el ser señalado por sus ex compañeros y hasta por su hermano, el también futbolista John Fashanu.

Poco después la policía demostró que era todo un montaje, ni siquiera llegó a existir una orden de detención contra Fashanu, y todo parecía indicar que el menor a cambio de dinero mintió para hundir al ex futbolista inglés.

El menor, sí. Y es que Fashanu es el único futbolista que ha hecho pública su homosexualidad, concretamente en 1990, estando aún en activo. La conversación privada que tuvo con su entrenador, Brian Clough, a partir de la cual fue apartado del equipo y comenzó su cuesta abajo fue la siguiente:

- ¿A dónde vas si quieres una rebanada de pan?
- A la panadería, supongo.
- ¿A dónde vas si quieres una pata de cordero?
- A la carnicería.
- Entonces, ¿por qué cojones sigues yendo a esos malditos clubes de maricones?


Hace unos meses la Federación Inglesa de Fútbol preparó una campaña contra la homofobia. Consistía en un aficionado gritando “maricones” y demás a un vendedor, a sus compañeros de trabajo, a los viajeros del metro, etc. Al final del anuncio se supone que iban a aparecer algunas de las grandes estrellas de la Premier League dando un mensaje de respeto ante la orientación sexual de cada persona. Sin embargo ninguna de estas estrellas salió en el vídeo, rechazaron la propuesta. La explicación que dieron fue clara: “un jugador que se presentara voluntario, podría temer una serie de comentarios mordaces”.

O diciéndolo más claro. Luchar contra el racismo vale, pero contra la homofobia… lo respeto, pero no quiero que me confundan con un maricón de mierda. No quiero acabar como Fashanu.

http://losidealesdelgol.wordpress.com/

Alfonso
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Re: historias del futbol.

Mensaje por Alfonso » Jue Jun 03, 2010 2:58 pm

BoGaZ escribió:LO QUE HACÍA BOCHINI por Enric González

Enric González estrena sección en El País para el Campeonato del Mundo, "Dibuje maestro" se llama. La seguiremos muy de cerca.

Comenzamos invocando a Bochini y creo que con esto queda todo bastante claro: lo que nos interesa y lo que no.

¿Lo que no? El negocio que se ve y el negocio que se mantiene oculto; el chovinismo; la publicidad, la propaganda, las patrañas, los miles de millones, las presuntas conspiraciones; esos patanes crédulos en que nos convertimos, desgañitándonos ante una pantalla, en el estadio o tragándonos una prensa que azuza nuestros peores instintos. Eso, francamente, no nos interesa nada. Más bien nos da un poco de vergüenza.

Nos basta con el juego, que es sólo un juego. Por eso lo de Bochini.

Ricardo Bochini, ya saben, nunca brilló en un Mundial. Fuera de Argentina se le conoce poco. Los europeos tendemos a recordarlo, si nos acordamos de él, como el ídolo de Maradona.
Dicen que en 1986, en aquel Mundial del gol supremo a Inglaterra, Maradona quiso que Bochini compartiera un poco de su gloria. Impuso a Bilardo que le incluyera en la selección que viajó a México y en semifinales, cuando Bélgica ya estaba exangüe y el aire olía a final y a éxito, le reclamó en la cancha.

Si no recuerdo mal, fue Burruchaga quien se fue al vestuario. Maradona esperó en la línea de banda al genio calvo y desgarbado, amagó una reverencia y pronunció la frase para la Historia: "Dibuje, Maestro". O tal vez no. Hay quien dice que lo que dijo fue otra cosa: "Adelante, Maestro, le estábamos esperando". Cualquiera de las dos frases nos vale.

Ricardo Bochini, llamado "Bocha", nacido en Zárate en 1954 y emblema de Independiente, con el que hizo toda su carrera (caligrafió un poco de fútbol el 25 de febrero de 2007 con Barracas Bolívar, quinta división, a los 53 años, pero eso no cuenta, fue una exhibición de inmortalidad), era uno de esos tipos que redimen este montaje monstruoso y turbio que llamamos fútbol. Bochini poseía el cerebro de un geómetra y la ilusión de un niño. Jugaba con el balón y hacía que jugaran los demás. A lo que hacía se le pueden añadir metáforas, ditirambos, lo que les apetezca, pero no era más que juego.

También se le atribuye una de las sentencias clásicas sobre Cruyff: "Corre mucho, pero juega bien". Si quieren la filosofía que subyacía en sus relaciones con el balón, ahí la tienen.

Aquí hablaremos, durante el Mundial de Suráfrica (y, como se ve, con alguna antelación al mismo), de los futbolistas, el fútbol y los instantes que permitan evocar aquello que representó el viejo maestro Bochini. Es decir, del juego más hermoso. Solamente de eso.



http://superga.blogspot.com/2010/05/lo- ... zalez.html
El gran Bochini!!!!.....si no mal recuerdo llevó al Independiente a ganar la libertadores y la intercontinental...más que un jugadorazo, era un maestro en esto del futbol!!

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Re: historias del futbol.

Mensaje por BoGaZ » Lun Jun 07, 2010 2:07 pm

Racing Club de Madrid.

Hoy recuperamos la serie dedicada a los escudos de equipos que desgraciadamente han desaparecido. Hoy nos desplazamos hasta la Comunidad de Madrid para hablar de la historia y de la insignia del Racing Club de Madrid.
El Racing Club de Madrid fue un equipo de fútbol con sede en el barrio de Chamberí en Madrid que llegó a militar en la Segunda División española. En su uniforme utilizaba los colores rojo y negro., colores que también adoptaba su emblema, como se puede ver en la imagen inferior. Sin que a día de hoy haya podido encontrar el motivo de esa coloración.
Este histórico equipo madrileño fue fundado en 1914 por fusión de los clubes madrileños Cardenal Cisneros y Regional, se afilió a la Federación Castellana en 1915. Participó habitualmente en la primera categoría del Campeonato Regional Centro, clasificatorio para el Campeonato de España, logrando el titulo en 1915 y 1919. Al inicio del campeonato de liga en España, el Racing de Madrid quedó encuadrado en la Segunda División (la segunda de las tres categorías en las que se dividió a los clubes, quedando la Primera División como categoría superior, y la Tercera División como tercera categoría). Al acabar la temporada, el Racing, décimo clasificado en un torneo de diez equipos al haber logrado tan sólo seis victorias y un empate, desciende a la recién creada Tercera División. Además, durante su historia el Racing de Madrid disputó varias veces el Campeonato de España de Fútbol (la Copa), siendo eliminado en su primera participación por el Arenas Club de Guecho (en la primera eliminatoria) tras un partido de desempate en la edición de 1919. Diez años más tarde, en la edición de 1929, el Racing de Madrid logra su mejor actuación en el torneo, eliminando en dieciseisavos de final al Iberia SC de Zaragoza y en octavos de final al Valencia, para caer en cuartos de final ante el Real Madrid. Al año siguiente, en la edición de 1930, el Racing de Madrid cayó eliminado en dieciseisavos de final ante el Real Unión de Irún. La edición de 1931 sería la última en la que participaría el Racing antes de su desaparición, cayendo ante el Sevilla en los dieciseisavos de final.
En 1931 acuciado por problemas económicos al haber descendido a la primera categoría regional, se embarcó en una gira por Perú, Cuba, México y Estados Unidos, en contra del criterio de la Federación Castellana. El intermediario que organizó la gira dejó abandonado al equipo sin abonarles lo estipulado, por lo que los jugadores se quedaron en América sin posibilidad de regresar. La Federación sufragó los gastos de regreso a España, pero sancionando al club con el descenso a la segunda categoría regional. El club optó por retirarse de las competiciones oficiales y dedicarse a disputar partidos amistosos por distintas ciudades de España.
Posteriormente se fusionó con el C.D. Chamberí, creando el Racing Club Chamberí. En 1943 fue refundado como Agrupación Recreativa Chamberí, club que se proclamó heredero directo del Racing de Madrid, reclamando su plaza en tercera división, lo cual fue rechazado por la Federación. La A.R. Chamberí alcanzó la tercera división en la temporada 1947-1948, sin logar pemanecer en la categoría, posteriormente quedó relegada a las categorías regionales inferiores, hasta su desaparición en 1981.



http://herldicafutbolstica.blogspot.com ... adrid.html
“En su vida, un hombre puede cambiar de mujer, de partido político o de religión, pero no puede cambiar de equipo de fútbol”
"... I am the captain of my soul".


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Re: historias del futbol.

Mensaje por Okariz » Mar Jun 08, 2010 2:19 pm

Interesante hilo, con historias curiosas y bonitas, como la primera de Bogaz o la triste del Torino. Sobre la última, el Racing de Madrid, compruebo que revisando la historia de los primeros años del fútbol español -tanto en Liga como sobre todo en Copa- hay equipos que ya han desaparecido, pero otros permenecen en activo. De la capital, habría que recordar a la Gimnástica de Madrid y el Español de Madrid, dos veces finalista de la Copa, también llamada campeonato de España porque no existía la Liga ( la primera temporada se abrió en 1928). Y equipos pequeños pero históricos que ahí siguen, perdidos en la Tercera División. El Europa de Barcelona, que estuvo en Primera División las primeras temporadas. O el Arenas de Getxo, con una final de Copa ganada y tres perdidas en su historial, y con jugadores muy importantes e internacionales (Sesúmaga, Jauregi, Vallana), algunos de los cuales formaron parte de la primera selección española (en su debut en 1920). Con menos pedigrí nos encontramos con el España Industrial, luego reconvertido en Condal y finalmente absorbido por el Barça para ser el Barcelona B. El Condal llegó a jugar un año en primera división. O el Atlético de Tetuán, el único equipo norteafricano que ha llegado a militar en Primera División. Obviamente, cuando cesa el Protectorado español en Marruecos, el equipo de Tetuán desaparece y se refunde con el actual Ceuta, hoy en Segunda B. Por supuesto, no podemos olvidar al Real Unión de Irún. Irún tenía mucha fuerza futbolítica en los años 20 y 30 y vio nacer a muchos futbolistas de gran categoría en el fútbol vasco y también en el español (los hermanos Regueiro, sin ir más lejos, el francés René Petit, luego jugador del Real Madrid e ingeniero al que se debe el Pantano de Yesa). Como Racing de Irún tiene una Copa y como Real Unión otras dos además de otra perdida. Pero nunca llegó a alcanzar un ter puesto como lo hizo en una ocasión el Arenas de Getxo.
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Señor Lobo
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Re: historias del futbol.

Mensaje por Señor Lobo » Mar Jun 08, 2010 5:16 pm

Bueno una historia bien reciente de uno de los clubes fundadores de la liga española: el Club Esportiu Europa. Esta misma temporada, y de forma casual, ha podido recuperar su trofeo más valioso. La Copa de la Liga Catalana de 1923, que ya luce en el estadio Nou Sardenya del barrio de Gracia.

Tras 87 años de proclamarse campeón de liga absoluto, la Europa ha recuperado, en forma de réplica, la copa de su trofeo más importante de la historia. Conseguida la liga el 1923, el paso del tiempo dio por desaparecida la copa que lo acreditaba... hasta el pasado mas de diciembre, dónde la casualidad juntó pasado y presente del Europa casi nueve décadas más tarde. El diccionario define la palabra hallazgo cómo "cosa encontrada por un azar"·. Precisamente esto, un hallazgo, es el que tuvo lugar el pasado 21 de diciembre del 2009, pero antes que nada hace falta ponernos en situación histórica. A principios del siglo pasado, antes de la creación de la Primera División estatal (28/29) la máxima categoría del fútbol por todas partes de España eran las ligas y campeonatos de cada territorio o región. El año 1923, el Europa se proclamó ganador del Campeonato de Catalunya, disputado como sistema de liga regular y que, en ausencia de un campeonato superior, significaba el máximo nivel. El Europa se proclamó campeón de aquella liga ante el Barça en un partido de desempate de puntos disputado en Girona, convirtiéndose en el título de más importancia dentro su palmarés deportivo. Con el paso de los años y la crisis institucional que la entidad escapulada sufrió durante las décadas de los 30 y 40, nadie volvió a saber nada de la copa de campeón de liga... nadie hasta el pasado 21 de diciembre. El Jefe de prensa de la entidad, Àngel Garreta, visitó en aquel día el museo del FC Barcelona con la intención de encontrar referencias europeístas en el bloque destinado a los años entre 1900 y 1930. Su sorpresa fue mayúscula cuando, mirando una vitrina, topó con el Campeonato de Catalunya de 1923. Conociendo sobradament la historia de este campeonato, inmediatamente se dio cuenta que aquella copa era la que había ganado el Europa, pero... qué hacía al museo del FC Barcelona? Al fin y al cabo es bien sencillo de explicar. En aquellos años, un mismo trofeo disputado servía para coronar los campeones de varias temporadas, hasta que la Federación Catalana cambiaba el modelo de copa (una costumbre muy generalizada entonces). El ente federativo recuperaba el trofeo del club ganador de la edición anterior y lo volvía a poner en juego. El último campeón de cada modelo de trofeo se lo podía quedar en propiedad. La copa de 1923 fue puesta en juego también el 1924, proclamándose campeón el Barça y, por lo tanto, obteniendo el derecho a tener el original. Ahora, gracias a las buenas relaciones entre clubes y a las gestiones del director general del club azulgrana, Joan Oliver, el Europa podrá disfrutar de la réplica de su título más importante.

El Europa vivió su etapa dorada a los años 20 del siglo pasado, dónde logró las más altos hitos deportivos de su trayectoria futbolística. La más importante: una liga absoluta. Fue en 1923, cuando todavía no existía la Primera División. 87 años después, el club podrá lucir el título a sus vitrinas. Hablar de la temporada de liga 1922/1923 es hacerlo del mejor campeonato disputado por el Europa en sus 103 años de vida. Hacía unos cuántos años que la entidad escapulada había logrado el ascenso al grupo A del Campeonato de Catalunya, es decir, la máxima división del fútbol (todavía no había liga estatal de Primera). El club graciense, consolidado a la máxima categoría, hacía dos temporadas que había quedado subcampeón (temporadas 20/21 y 21/22). Al inicio de la temporada de más éxito europeísta, la entidad contaba con con 5.485 socios y estaba presidida por el más histórico de todos los presidentes: Joan Matas. En el banquillo del equipo seguía como entrenador el mítico Ralph Kirby, técnico británico que creó escuela a Gràcia. Es de justicia hacer mención de la plantilla de jugadores que participó en aquella histórica liga. En la portería el club contaba con: Bordoy, Jaumeandreu y León. En la defensa: Serra, Vidal, Ortí, Garrobé y Boguña. En medio del campo: Xavier, Pelaó, Artisus, Alcoriza y Pujol. Finalmente, la delantera estaba formada por: Pellicer, Julià, Cros, Alegre, Alcázar, Olivella, Nogués, Balaciart y Peidró. El fútbol, en las primeras décadas del siglo pasado, presentaba unos sistemas de juego extremadamente ofensivos, sin demasiada preocupación por mantener la portería a cero. Por eso es por lo que las plantillas de los clubes, no tan sólo del Europa, presentaban un número muy alto de delanteros y muy bajo de defensas. Eran otros tiempos.

Avant, Barcelona, Español, Europa, Sabadell y Sants. Estos son los equipos que lucharon a la máxima categoría del fútbol catalán la temporada 1922/1923. Después de una liga muy disputada, Europa y Barcelona llegaron al final empatados a 17 puntos. Según las normas de aquellos años (sin gol average ni ninguna reglamentación similar) la decisión del finalmente campeón de liga se debía tomar sobre un campo de fútbol con un partido de desempate. Europa y Barça jugaron este desempate en Girona, un histórico 21 de marzo de 1923. El mítico delantero Alcázar, al inicio del segundo tiempo, materializó el 1-0 con el cual el Europa acabaría levantando la copa de la Liga. En el regreso de los futbolistas gracienses a Barcelona (concretamente a la estación de Francia),en la ciudad no se recordaba en años un recibimiento con tanto gentío a una estación. Centenares de personas fueron a homenajear a los grandes campeones. Este título absoluto de liga dio el privilegio al Europa de jugar la Copa del Rey, dónde llegó a la final, pero esta ya es otra historia...

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Re: historias del futbol.

Mensaje por Okariz » Mié Jun 09, 2010 10:59 am

Bonita historia la que nos traes sobre el Europa de Barcelona, Señor Lobo. Efectivamente, perdió la final de Copa de 1923 ante el Athlétic de Bilbao por la mínima (1-0). El Club Español de Madrid, al que antes hacía referencia, perdió dos: una en 1909 (joder, no ha llovido, ante el Club Ciclista San Sebastián -hoy, Real Sociedad- por 3-1, y otra en 1910 ante el Barcelona, aunque en esta ocasión no se disputó una final propiamente dicha ya que en 1903, 1905, 1906 y 1910 no hubo finales sino liguillas).

Tenemos también a la Sociedad Gimnástica Española, otro club de Madrid, subcampeón de la Copa en el año 1912. El Barcelona le ganó 2-0. O al San Sebastián Recreation Club (nada que ver, me parece, ni con el Club Ciclista San Sebastián ni con el Vasconia, refundados luego en la actual Real Sociedad), que fue subcampeón en 1905; aquella copa la ganó el Real Madrid, entonces denominado Madrid FC (que encadenó cuatro seguidas, por cierto).

Tampoco existen ya el Bizcaya (pierde la final de 1907 ante el citado Madrid FC por 1-0), el Vasconia Sporting Club (subcampéon en 1910 frente al Athlétic de Bilbao) ni el Vigo Sporting ( perdedor en la final de la Copa de 1908 ante el Madrid FC por 2-1).

Y ya que hablamos de la Copa, diremos que la Copa que le gana el Barça a la Real Sociedad en 1913 se alcanza tras disputarse tres partidos, después de dos empates seguidos, circunstancia que se repetiría una vez más. Ese mismo año, el Racing de Irún se la gana al Athlétic de Bilbao después de dos partidos. En 1917 el Madrid la consigue tras dos partidos con el Arenas de Getxo. Y, finalmente, en 1928, curiosamente, el Barça se la ganaría a la Real Sociedad después de tres partidos.

En cinco ocasiones el campéon lo ha sido desde el punto de penalti: 1975: (R.Madrid-At. Madrid; 4-3); 1977 (Betis-Ath. Bilbao; 8-7); 1987 (Real Sociedad-AT.Madrid; 4-2); 1994 (ZXaragoza-Celta; 5-4) y 1998 (Barcelona-Mallorca; 5-4).

Como dato curiso, en 1910 y 1913 hubo dos ediciones de la Copa, la organizada por la Feal Federación Española de Fútbol y la que montó la Unión Española de Clubes. Las de 1910 las ganan el Barça y el Bilbao, y las de 1913 el Racing de Irún y el Barça, respectivamente.

El Real Madrid es el equipo que más finales ha disputado (36), dos más que Bilbao y Barça, pero es éste el que más veces la ha ganado (25; dos más que los vascos, y ocho más que los madrileños).
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Re: historias del futbol.

Mensaje por Señor Lobo » Mié Jun 09, 2010 1:07 pm

La Final de la Copa de 1923, efectivamente, se la ganó el Athletic al Europa por 1 a 0 en el viejo campo de Les Corts, del F. C. Barcelona.

Dada la rivalidad en el Campeonato de Catalunya de ese año, los aficionados del Barcelona apoyaron incondicionalmente al Athletic. Desde entonces, Europa y Barcelona no se tienen mucho cariño. Si a eso unimos que el barrio de Gracia (sede del Europa) había sido villa independiente hasta 1897, y nunca gustó la anexión a la gran ciudad, pues podemos imaginar la rivalidad, que aún dura en la actualidad.

La verdad es que las historias de los equipos históricos venidos a menos es muy interesante. Al igual que el mérito de las personas que intentan mantener vivas estas entidades, dadas las grandes dificultades que entraña como está montado el fútbol actual.
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Re: historias del futbol.

Mensaje por BoGaZ » Jue Jun 10, 2010 1:57 am

Antonin Panenka: un crack, un disparo, la historia

En Eurocopas, siempre existen historias increíbles y personajes impresionantes, con hechos considerables. Tenemos, para ejemplificar, el golazo de Van Basten en 1988, las paradas de Ricardo en la tanda de penaltis contra Inglaterra en 2004... En fin, diversos momentos para la memoria.

Antonin Panenka es uno de esos jugadores. Pero el checo entró en la historia del fútbol mundial de una forma especial.

Nació en Praga en 1948, se formó en las categorías de base de Bohemians, club de la capital checoslovaca. Fue allá donde jugó durante gran parte de su carrera (de 1968 a 1981), sin alcanzar grandes éxitos con el club.

A pesar de eso, jugando en el centro del campo y como exímio pasador y lanzador de faltas, Panenka se convirtió en nombre frecuente en las convocatorias de Checoslovaquia desde 1873. Tres años después, llevaría a su país a su mayor logro: la Eurocopa de aquel año.

En la fase de clasificación para la Eurocopa, Panenka marcó tres goles, todos a Chipre. En la competición propiamente dicha, no hizo ninguno en el tiempo reglamentario, pero en la tanda de penaltis acabó entrando en la historia.

Alemania Occidental y Checoslovaquia llegaron a la tanda de penaltis tras empatar a dos en el tiempo normal y en la prórroga. En los penales, Hoeness falló y los checos necesitaban que Panenka marcara para que se convirtieran en campeones europeos. Entonces, fue hasta el balón y realizó su disparo.

Bajo los palos estaba Sepp Maier, legendario portero del Bayern Munich. Panenka se acercó a la pelota y un instante antes de golpear el balón se dio cuenta de que Maier se estiraba hacia el lado izquierdo. El centrocampista checo conectó con la punta de la bota la parte inferior de la pelota que se levantó un par de metros haciendo una vaselina. El balón acabó entrando lentamente por el centro de la portería, sin que el meta alemán, que ya estaba en el suelo, pudiera hacer nada para reaccionar. Panenka, muy seguro de sí mismo, comenzó a levantar los brazos en señal de victoria antes de que la pelota entrara en la portería. El disparo llevaría su nombre (panenka) y sería repetido mundo afuera, el más famoso de ellos por Zidane en la final del último Mundial de fútbol.

En la selección, sólo conseguiría disputar un Mundial en 1982, pero acabó fracasando en un grupo con Francia, Inglaterra y Kuwait. Aún así, marcó los dos goles de Checoslovaquia en la competición. En 1980, participó en otra Eurocopa, y marcó un gol contra Grecia, quedando finalmente en el tercer puesto.

En 1981, Panenka fichó por el Rapid de Viena (Austria). Allí sería dos veces campeón austríaco yt tres veces de la Copa de Austria, destacándose como uno de los mejores jugadores del equipo. Justo después, se fue al humilde St. Polten, acabando su carerra profesional en 1987. Todavía jugó en algunos equipos amateurs del país y sólamente colgó las botas a los 45 años. Después trabajaría años como presidente del Bohemians.

Considerado el mejor jugador de Checoslovaquia desde Maspoust (y predecesor de Nedved), Antonin Panenka marcó historia en la Eurocopa por un tiro sencillo, pero extraordinario e innovador.


http://historiadefutbolmundial.blogspot ... ro-la.html
“En su vida, un hombre puede cambiar de mujer, de partido político o de religión, pero no puede cambiar de equipo de fútbol”
"... I am the captain of my soul".


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