CASO NOOS PESADILLA DE LA FAMILIA REAL

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Katxan
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Re: CASO NOOS PESADILLA DE LA FAMILIA REAL

Mensaje por Katxan » Sab Feb 18, 2017 8:25 pm

Imnogud escribió:
Zumaque escribió: La infanta y el mosquito

Juan Carlos Escudier:
(...)
Todos esos condicionantes se han tenido en cuenta en la sentencia que acaba de conocerse. Limpiamente atravesada por la imputada borbónica, enorme elefante en la cacharrería monárquica, en la red de la Justicia ha quedado adherido el pobre Urdangarin, culpable de prevaricación, malversación, fraude y algunos delitos más, que en total sólo suman seis años y tres meses de cárcel. Todos los mosquitos son iguales ante la ley, aunque exista cierta indulgencia con los que han jugado al balonmano.
En el fondo el Urdanga es un plebeyo. ¿A quién se le ocurre, aunque sea un guapo mozo, pensar que va a estar al mismo nivel de los que llevan cuarenta generaciones portando coronas de oro? Así que, si hay que contentar a las fieras, minimizar daños y seguir adelante, mejor que lo coma él, ¿no? Y si encima se consigue que el palo sea pequeño... mejor.
Bueno, Iñaki es hijo de banquero, tampoco es que saliera del arroyo precisamente.

Respecto a la infanta, pues yo veo perfectamente factible que no lo supiera. Si vosotros fuérais la mujer de un obrero de la Volkswagen, ¿os extrañaríais si fuera a trabajar en un Ferrari y se llevara bocatas de caviar rojo iraní para almorzar? Yo al menos no, quién va a sospechar nada.
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txemi
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Re: CASO NOOS PESADILLA DE LA FAMILIA REAL

Mensaje por txemi » Sab Feb 18, 2017 10:29 pm

Dime tú cuantos obreros de la Volkswagen conducen un ferrari o almuerzan caviar, por otra parte ella firmaba documentos y era propietaria del 50% de la empresa que compartía con su marido, por otra parte alegar como alegó que solo cuidaba de su marido , sus hijos y los gastos de la casa es un insulto al resto de mujeres, tanto trabajadoras fuera de la casa como a las amas de casa.

Zumaque
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Re: CASO NOOS PESADILLA DE LA FAMILIA REAL

Mensaje por Zumaque » Vie Mar 03, 2017 5:51 pm

Caso Nóos La infanta Cristina pretende que la prensa y Google eliminen su juicio por Nóos

"Tiene un lío mental bastante considerable", dice su abogado, al respecto de si la hermana del rey presentará un recurso de casación ante el Tribunal Supremo por la decisión de la Audiencia de Palma de haberla juzgado

El fiscal del 'caso Noos': "Las presiones en casos de corrupción se suceden a menudo"
La semana que puso en cuestión la independencia judicial
Urdangarin y Torres se libran de la cárcel sin pagar fianza hasta que decida el Supremo

BARCELONA
03/03/2017 16:41 Actualizado: 03/03/2017 16:41

EUROPA PRESS

El abogado de la infanta Cristina Jesús María Silva ha explicado que ella "tiene el dilema" de si presentar un recurso de casación ante el Tribunal Supremo (TS) por la decisión de la Audiencia de Palma de haberla juzgado, aunque finalmente la hayan absuelto de dos delitos fiscales por el caso Nóos.

En declaraciones a la prensa este viernes a las puertas de su despacho, Silva ha reconocido que ella "tiene un lío mental bastante considerable", ya que por un lado querría hacerlo pero por otro está "cansada" -aunque la vista en el TS no le obligaría a asistir y sólo acudirían los abogados-.

Silva ha admitido que aunque al final se hará "lo que ella quiera", existen discrepancias en el equipo de defensa sobre la conveniencia de presentar este recurso: él y varios letrados son partidarios, mientras que otros no están por la labor de recurrir, con lo que todavía están debatiendo qué hacer.

Silva sostiene que Manos Limpias no tenía legitimación para haber acusado a la infanta y cree que, si recurren al TS y éste le da la razón, les permitirá abrir nuevas vías para intentar, por ejemplo, "que desaparezcan las imágenes de los medios o ejecutar el derecho al olvido ante Google".

El fiscal del caso Nóos, Pedro Horrach, en una entrevista a Catalunya Ràdio este viernes ha sostenido que la justicia ha tratado a la infanta "de forma distinta e injusta en comparación con otros casos", al considerar que no tendría que haber sido juzgada. En cambio, a preguntas de los periodistas, Silva ha dicho que no cree que se le ha tratado "de manera mucho más injusto que a otras muchas personas". Sin embargo, ha añadido: "Si nosotros no recurrimos, no podremos decir jamás que la infanta ha sido víctima de un trato injusto, ya que el derecho es para eso".

Jitana • hace una hora

Hay que tener jeta, después que la absolvieron de todo a pesar que las pruebas demostraron todo lo contrtario, aún quieren ir en contra de fiscales , jueces, prensa. Es igual que se entere esta delincuenta que ya lo sabemos todos los españoles lo que es, y por mucho que intente lavar su imagen, solo conseguirá enfandangar mas su imagen.

Zumaque
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Re: CASO NOOS PESADILLA DE LA FAMILIA REAL

Mensaje por Zumaque » Lun Mar 06, 2017 5:17 pm

Urdangalaland

febrero 27, 2017

-Buenas noches, queridos espectadores. Una vez más nos reunimos ante la pantalla para contemplar, como cada año, lo mejor de la corrupción española en todo su esplendor. Haremos un breve repaso de los candidatos a los Premios Mosca al Mejor Fallo Judicial y a la Podredumbre Más Organizada en sus distintas categorías. Una gala que este año promete ser inolvidable teniendo en cuenta la durísima competencia y el alto nivel de los finalistas. Pasamos la palabra a nuestro corresponsal en los juzgados de Madrid.

-Gracias, querido compañero. Se ha dicho que este año en Hollywood es el de la reivindicación racial y, desde luego, aquí en Plaza de Castilla, la cosa no puede estar más negra. Dinero negro y tarjetas black. Aunque tiene duras competidoras, Bankia, la película protagonizada por Miguel Blesa y Rodrigo Rato es una de las claras favoritas para alzarse con la victoria. Los especialistas aseguran que Bankia no tiene rivales en el Premio Mosca a los Mejores Decorados, porque Blesa, Rato y los sesenta y pico secundarios actuaban en cualquier tipo de escenario: restaurantes, gasolineras, agencias de viajes, hoteles, gimnasios, prostíbulos, peluquerías… Difícil encontrar más variedad.

-Tienes razón, compañero. Pero vamos a ver qué nos cuenta nuestra compañera desde Murcia.

-Buenas noches, Madrid. En Murcia, vista la competencia, no hay muchas oportunidades de optar al Premio Mosca a la Mejor Corrupción, pero sin duda el galardón a los Mejores Defectos Judiciales va a ser muy difícil que salga de esta Comunidad después del sorprendente e inesperado cambio de fiscal que vivimos aquí la semana pasada.

-Sí, no hay duda de que esa es una categoría donde Murcia parece imbatible. Pero devolvemos la transmisión a Madrid, donde todavía está en cartelera una de las mayores superproducciones de los últimos tiempos, Gürtel, una película que lo tiene todo para ganar. ¿No es así, compañera?

-Así es, compañeros. Como reza la propaganda, Gürtel es la Podredumbre definitiva, una mierda del tamaño de Valencia donde no falta de nada, incluida una boda en El Escorial. Parte como favorita absoluta a los Moscas al Mejor Maquillaje, Mejor Vestuario, Mejor Gomina, Mejor Caspa Original y Mejor Actor de Reparto, Francisco Correa, quien en el papel de don Vito, ha repartido lo que no está escrito.

-Bueno, en la categoría de Mejor Actor de Reparto es muy posible que Luis Bárcenas vuelva a llevarse la estatuilla por tercer año consecutivo. En cuanto a la categoría reina, la de Mejor Película, no des la victoria por cantada, compañera, porque desde Baleares se alza la clara favorita, Urdangalaland, el musical.

-Así es, compañero. Este año parece que nada puede hacerle sombra a Urdangalaland, una historia de amor real como la monarquía misma. Urdangalaland está nominada al Mejor Montaje, Mejor Actor Principal, Mejor Guión Adaptado, Mejor Banda Sonora, Mejor Coreografía Abogado/Fiscal y, por supuesto, Mejor Actriz Principal, la infanta Cristina, quien ha bordado el papel de sordomuda con una perfección que no se veía desde que Marlee Matlin asombró al mundo en Hijos de un dios menor.

-¿Crees que se llevará también el premio a la Mejor Canción Original?

-Bueno, aunque parezca increíble, aquí los jueces este año parece que se decantan más bien por el rap. Pero ellos son los jueces y hay que acatar su decisión.

-Eso es todo, compañeros, devolvemos la conexión en espera del Mejor Fallo Judicial.

Zumaque
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Re: CASO NOOS PESADILLA DE LA FAMILIA REAL

Mensaje por Zumaque » Jue Abr 27, 2017 3:38 pm

PALMA DE MALLORCA fiscal Anticorrupción
Horrach: "Urdangarin tendría que entrar en prisión con la actual sentencia pero depende del TS"

EP - Jueves, 27 de Abril de 2017 - Actualizado a las 14:24h


PALMA DE MALLORCA. El fiscal Anticorrupción, Pedro Horrach, ha explicado que en su opinión, con la sentencia de Nóos, tanto el ex duque Iñaki Urdangarin y su antiguo socio, Diego Torres, "tendrían que entrar en prisión", pero, ha matizado, esta "tiene pendiente un recurso de casación" ante el Tribunal Supremo.

Ante los medios de comunicación, tras su intervención en un seminario organizado por la Confederación Española de Policía y el CSI-F, ha dicho que "sin conocer el contenido" de los recursos que tanto uno como otro presentarán "es difícil hacer valoraciones". "Dependerá del Tribunal Supremo" ha señalado.

"En principio, hay una sentencia definitiva, que está pendiente de recurso de casación", ha remarcado Horrach para después añadir: "Con esta sentencia en la mano sí tendrían que entrar en prisión".

Cabe recordar que Urdangarin fue condenado en febrero por la Audiencia Provincial de Palma a una pena de seis años y tres meses de cárcel y Torres a otra de ocho y seis meses de cárcel por el desvío de más de seis millones de euros públicos a través del Instituto Nóos.

Se monta mucho ruido cuando se emite la sentencia y parece que se ha olvidado pero no es así, el Tribunak Suoremo tenía qu dictaminar enviar a prisión a los dos y así se demostrará que la justicia es igual para todos-as, pero sabemos que no es así

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Re: CASO NOOS PESADILLA DE LA FAMILIA REAL

Mensaje por Zumaque » Mié Nov 22, 2017 6:19 pm

Caso Nóos Urdangarin vuelve a pedir su absolución porque "no se puede demandar al olmo por no dar peras"

El exduque vuelve a basar su recurso en el Supremo, como ya hizo en agosto, en su falta de conocimientos, y afirma que nunca se ocupó "ni de temas contables ni financieros ni fiscales"

MÁS INFORMACIÓN

Urdangarin pide su absolución alegando que no sabe Derecho Administrativo para delinquir
La Abogacía del Estado pide 10 meses más de condena para Urdangarin por el caso Nóos
La Fiscalía precisa que pide incrementar hasta los 10 años de prisión la condena a Urdangarin

MADRID
22/11/2017 10:17 Actualizado: 22/11/2017 10:17

PÚBLICO

Iñaki Urdangarin ha vuelto a recurrir ante el Supremo su condena por el caso Nóos y ha pedido su absolución basándose en su falta de conocimientos y en que, por tanto, "no se puede demandar al olmo por no dar peras", según informa El Mundo. El exduque vuelve a basar su recurso, como ya hizo en agosto, en su falta de conocimientos, y afirma que nunca se ocupó "ni de temas contables ni financieros ni fiscales".

En su escrito, el marido de la infanta Cristina continúa incidiendo en que actuó "con la conciencia de que todo se hacía correcta y legalmente" y justifica el dinero que movió con los eventos que organizó: "El dinero percibido por la organización de ambos foros, 2005 y 2006, fue legalmente obtenido y aplicado, a pesar de lo suplicado por el Ministerio Fiscal".
Además, Urdangarin insiste en la "inexistencia". "La Agencia Tributaria en sus distintos informes ha ido creando diversas teorías, cálculos, escenarios tributarios, con la finalidad de poder atribuir delito fiscal. Pero, en sede penal, la acusación debe ser siempre clara y precisa".

El exduque ya pidió en agosto al Supremo su absolución, alegando que actuó únicamente como "un mediador sin conocimientos de Derecho de Administrativo" para conseguir, con sus "contactos deportivos e institucionales", que Baleares celebrase unos foros sobre Turismo y Deporte o patrocinara "al mejor equipo del mundo de ciclismo". Partiendo de esta tesis, Urdangarin se calificaba a sí mismo como un "amigable componedor".

El marido de la infanta Cristina fue condenado por la Audiencia de Palma a seis años y tres meses de cárcel por el saqueo de 6 millones de euros públicos de las arcas públicas de Baleares y Valencia a través del Instituto Nóos. Su esposa fue absuelta de haberse beneficiado junto a él de los fondos públicos desviados a la sociedad matrimonial Aizoon.

HOY HE OIDO ESTA FRASE, QUE EL DESCONOCIMIENTO DE LA LEY, NO TE EXIME DE SU CUMPLIMIENTO. QUE MORRO, TIENE ESTE SEÑOR.

Zumaque
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Re: CASO NOOS PESADILLA DE LA FAMILIA REAL

Mensaje por Zumaque » Mié Mar 21, 2018 7:20 pm

por malversación de caudales públicos
El fiscal pide al Supremo que suba a 10 años la pena a Urdangarin por ser "motor" del delito en Nóos

Defiende que se firmaron "contratos falsos" que conllevaron gastos que "en nada" se justificaron - Urdangarin pide su absolución y dice que si hubo influencia de Casa Real en contratos sería "impune por atípica"

EP - Miércoles, 21 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 11:33h

Iñaki Urdangarin fue condenado a seis años y medio de prisión en el ‘caso Nóos’.


MADRID. La fiscal de Tribunal Supremo Ángeles Garrido ha defendido este miércoles un incremento de las penas impuestas por la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca para el marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin y su exsocio Diego Torres por considerarles "motor de toda la secuencia" de los delitos cometidos mediante el Instituto Nóos. Para el primero ha solicitado que se incremente la condena inicial de 6 años y 3 meses de prisión hasta los 10 años.

En una intervención de carácter muy técnico la representante del Ministerio Público ha defendido en la vista pública celebrada en el alto tribunal la aplicación de tipos agravados a las penas inicialmente impuestas para ambos y para el expresidente balear Jaume Matas por los delitos de malversación de caudales públicos, al tratarse de un "delito bilateral" en el que es necesario el concurso de todas las partes.

"En la administración pública no puede hacerse todo lo que uno quiera, no rige el principio de autonomía de la voluntad", ha señalado la fiscal para justificar la comisión también de los delitos de prevaricación.

Urdangarin fue condenado a seis años y tres meses de prisión, siete años y un mes de inhabilitación especial y multa de 512.533,68 euros por un delito continuado de prevaricación en concurso con uno de falsedad en documento público y de malversación (dos años y ocho meses de prisión), uno de fraude a la Administración pública (siete meses), uno de tráfico de influencias (un año) y dos delitos contra la Hacienda Pública (un año cada uno) y a responsabilidad civil.

La pena impuesta fue no obstante bastante inferior a los 19 años de cárcel que pedía para él inicialmente la Fiscalía, puesto que el tribunal de Palma le absolvió de los delitos de blanqueo de capitales y estafa y de varios delitos de falsedad en documentos, tráfico de influencias, prevaricación, malversación y fraude en relación con actividades en Baleares, la Comunidad Valenciana y Madrid y tuvo en cuenta circunstancias atenuantes de reparación del daño.

RECÁLCULO DEL DAÑO ECONÓMICO Tanto la Fiscalía como la representante de la Abogacía del Estado han solicitado al Supremo un nuevo cálculo del daño patrimonial producido por los condenados, y que para ello se aplique la jurisprudencia de la Sala fijada de acuerdo con la sentencia dictada en 1992 en el caso de la 'colza'.

En el recurso presentado ante el Supremo Urdangarin también rechaza la cuantificación de las cantidades presuntamente sustraídas que hace la Fiscalía pero, al contrario que hace la Fiscalía y la Abogacía del Estado, su defensa rechaza que tanto él como su exsocio Diego Torres incumplieran las exigencias legales que se incluían en los contratos que firmaron con el Instituto Balear de Turismo para la celebración de Illes Balears Forum en 2005 y 2006, por los que cobraron unos 2 millones de euros.

Respecto de los hechos cometidos por Urdangarín y su socio en la Comunidad Valenciana, que no fueron tomados en consideración por la Audiencia de Palma, la Fiscalía pide que también se consideren para las condenas, ya que son "cronológicamente paralelos" y con idéntico desarrollo a los foros deportivos organizados en Baleares por Nóos, una organización que supuestamente nació para impulsar el deporte en las islas y no tenía ánimo de lucro.

Muy al contrario, en todas sus operaciones existió una "omisión absoluta de un procedimiento administrativo" que hubiera situado su actuación en igualdad de condiciones al de otras organizaciones en el mercado según la fiscal, que ha añadido que la conclusión es que se hicieron "tres contratos falsos" cuyos gastos no se justificaron "en nada".

Los magistrados Manuel Marchena, Miguel Colmenero, Andrés Martínez Arrieta, Antonio del Moral y Juan Ramón Berdugo firmarán la sentencia de casación que podría revisar la dictada el 17 de febrero de 2017 por la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca.

Dicha resolución que rebajó notablemente las penas que pedía la Fiscalía a los principales acusados en este procedimiento, que se originó como pieza separada del caso Palma Arena por las actividades delictivas que realizó el exduque con su exsocio Diego Torres mediante el instituto Nóos, que se suponía realizaba su labor sin ánimo de lucro.

URDANGARIN PIDE QUE LE ABSUELVAN La defensa del marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarín, ha solicitado este miércoles la libre absolución de su cliente en el caso Nóos, por el que fue condenado a seis años y tres meses de cárcel por siete delitos diferentes en relación con las actividades de la organización sin ánimo de lucro en Balerares.

Entre otros argumentos, ha señalado que si hubo influencia de la Casa Real en los contratos suscritos por su fundación con la Administración autonómica ésta sería en todo caso "impune por atípica", es decir que no sería delito.

"Con todo el respeto para este tribunal les pido, fíjense qué temeridad, que absuelvan al señor Iñaki Urdangarin, que a día de hoy ya viene condenado por parte de la sociedad y determinados medios de comunicación", ha señalado el abogado Mario Pascual ante los cinco magistrados que integran la sala de casación.

Urdangarin fue condenado a seis años y tres meses de prisión, siete años y un mes de inhabilitación especial y multa de 512.533,68 euros por un delito continuado de prevaricación en concurso con uno de falsedad en documento público y de malversación (dos años y ocho meses de prisión), uno de fraude a la Administración pública (siete meses), uno de tráfico de influencias (un año) y dos delitos contra la Hacienda Pública (un año cada uno) y a responsabilidad civil.

La pena impuesta fue no obstante bastante inferior a los 19 años de cárcel que pedía para él inicialmente la Fiscalía, puesto que el tribunal de Palma le absolvió de los delitos de blanqueo de capitales y estafa y de varios delitos de falsedad en documentos, tráfico de influencias, prevaricación, malversación y fraude en relación con actividades en Baleares, la Comunidad Valenciana y Madrid y tuvo en cuenta circunstancias atenuantes de reparación del daño.

Tenía que devolver el dinero, que no se de que viven ahora , en el extranjero con cuatro hijos. Le tenían que poner una condena de más años, para quetodos aquell@s que metan la mano en la caja de tod@s, que aprendan y se lo piensen.

Zumaque
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Re: CASO NOOS PESADILLA DE LA FAMILIA REAL

Mensaje por Zumaque » Mar Abr 10, 2018 6:39 am

Lo malo de la familia

Por Rafa Martín - Lunes, 9 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Hay familias que dan más juego que las telenovelas más lacrimógenas. Más que núcleo afectivo y de proyecto personal se deben a la causa y gestionan sus actos como una empresa. Un negocio que se hereda de padres a hijos por el simple capricho de la consanguinidad. La poltrona va pasando de generación en generación sin que nada ni nadie evalúe la idoneidad y las aptitudes para el cargo. Y (casi) sin posibilidad de perder la bicoca. Da igual que el abuelo sea un experto en turbios tejemanejes financieros, un asiduo de las escapadas gastronómico-festivas y se dedique a cazar elefantes en Botsuana en horario laboral;que la abuela se deshaga en sonrisas ante las correrías de su marido y trague públicamente sapos y culebras;que el hijo ningunee al patriarca en actos institucionales de relieve y adolezca de parcialidad en trascendentales decisiones en las que debe estar inspirado por su papel mediador e impulsor del diálogo;que la nuera no trague al abuelo y éste no le deje entrar en la habitación del hospital tras su última operación de rodilla;que el yerno esté a punto de entrar en la cárcel por delincuente;que el actual jefe de la tribu y su señora se resistan a aceptar que su trabajo es a tiempo completo;que entre la abuela y la nuera reine el postureo y la hipocresía... Lo malo es cuando ésa familia ostenta la jefatura de un Estado.

Artículo 57.
1.
La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M.
Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía históri
-
20
El Defensor del
Pueblo
Suspensión de
derechos y
libertades
El Rey
Sucesión en la
Corona
ca. La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las pos-
teriores; en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona
de más edad a la de menos.
2.
El Príncipe heredero, desde su nacimiento o desde que se produzca el hecho que origine el llamamiento, tendrá la dignidad de
Príncipe de Asturias y los demás títulos vinculados tradicionalmente al sucesor de la Corona de España.
3.
Extinguidas todas las líneas llamadas en derecho, las Cortes Generales proveerán a la sucesión en la Corona en la forma que más
convenga a los intereses de España.
4. Aquellas personas que teniendo derecho a la sucesión en el trono contrajeren matrimonio contra la expresa prohibición del Rey y
de las Cortes Generales, quedarán excluidas en la sucesión a la Corona por sí y sus descendientes.
5.
Las abdicaciones y renuncias y cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona se resolverán por una ley oreganica.

Según este árticulo de esta Constitución machista no puede ser reina Leonor, tenía que ser Froilan y parece que el chico apunta las mismas maneras que el abuelo campechano.

Zumaque
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Re: CASO NOOS PESADILLA DE LA FAMILIA REAL

Mensaje por Zumaque » Mar Jun 12, 2018 12:05 pm

Urdangarin, a un paso de la cárcel: el TS le condena a 5 años y 10 meses

El alto tribunal rebaja en 5 meses la pena de la Audiencia de Palma - El marido de la infanta Cristina tiene muy difícil eludir el ingreso en prisión

El criterio habitual del TC aboca a Urdangarín a prisión aunque recurra

D.N. - Martes, 12 de Junio de 2018 - Actualizado a las 10:01h

PAMPLONA. La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo (TS) ha rebajado en cinco meses -hasta los 5 años y 10 meses- la condena por el caso Nóss a Iñaki Urdangarin, esposo de la infanta Cristina. El exduque de Palma había sido penado con seis años y 3 meses de cárcel por la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca por delitos de prevaricación, malversación, fraude, tráfico de influencia y 2 delitos fiscales relacionados con la actividad de la citada entidad sin ánimo de lucro.

Esta decisión dejaría a Urdangarín al borde de la entrada en prisión, puesto que el Tribunal Constitucional, al que previsiblemente recurrirá su defensa, viene tradicionalmente teniendo en cuenta como límite las penas de entre 5 y 6 años de cárcel para decidir si suspende o no la ejecución de las condenas mientras resuelve sobre el amparo de las mismas.

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo revisó el caso el pasado 21 de marzo en una vista pública en la que la fiscal Ángeles Garrido defendió un incremento de las penas para Urdangarin y su socio Diego Torres por considerarles "motor de toda la secuencia" de los delitos cometidos mediante el Instituto Nóos. Para el primero solicitó que se incrementara la condena inicial de 6 años y 3 meses de prisión hasta los 10 años.

La sentencia de la Audiencia de Palma rebajó notablemente las penas que pedía la Fiscalía a los principales acusados en este procedimiento, que se originó como pieza separada del caso Palma Arena por las actividades delictivas que realizó el exduque con su exsocio Diego Torres mediante el instituto Nóos, que se suponía realizaba su labor sin ánimo de lucro. Se impuso pena a 7 de los acusados inicialmente, eran 17.

EL CRITERIO DEL CONSTITUCIONAL El recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional (TC) que previsiblemente presentará Iñaki Urdangarín contra la sentencia, no evitará que vaya a la cárcel mientras se resuelve, siempre y cuando se siga el criterio habitual.

El Tribunal Constitucional suele tener en cuenta, para decidir si suspende o no provisionalmente la entrada en prisión de un reo cuyo recurso de amparo contra la condena vaya a revisar, la magnitud de la condena: cuando es superior a los cinco años, no paraliza el cumplimiento.

Fuentes del TC consultadas informan de que ese criterio del Constitucional cuando admite a trámite un recurso de amparo contra una condena penal hace poco probable que en el caso de Iñaki Urdangarín se pueda producir una suspensión cautelar de su ingreso en prisión.

Iñaki Urdangarín ha sido condenado por el Supremo a casi seis años de cárcel, por lo cual, aunque no existe una norma que obligue al alto tribunal a actuar en uno u otro sentido, lo previsible es que no suspenda su ingreso en prisión.

Las fuentes consultadas señalan que la cifra que el alto tribunal suele tener en cuenta para este cálculo es la suma total de las penas, con independencia de si se trata de una o varias condenas.

Es decir, el Constitucional no prevé en principio calcular sobre el tiempo de cumplimiento efectivo que resulta de la acumulación de las varias penas que han recaído sobre Urdangarín, un cálculo que podría resultar más favorable para el reo. De este modo, lo previsible es que ingrese pronto en prisión.

Estas son las condenas recogidas en la sentencia:

- Iñaki Urdangarin: Condenado a 5 años y 10 meses de prisión

- Diego Torres: Condenado a 5 años y 8 meses de prisión.

- Jaume Matas, expresidente de Baleares: condenado a 3 años y 8 meses de cárcel.

- José Luis "Pepote" Ballester, ex director general de Deportes de Baleares: Condenado a 15 meses y dos días de prisión, sustituibles por multa.

- Gonzalo Bernal, el exgerente de Illesport: Condenado a 15 meses y dos días de prisión, sustituibles por multa.

- Juan Carlos Alía, exdirector del Instituto Balear de Turismo (Ibatur): Condenado a un año y dos días de prisión, sustituible por multa.

- Miguel Ángel Bonet, el exsecretario de Ibatur: Condenado a un año y dos días de prisión, sustituible por una multa.

me da que este señorito no irá a prisión, para qie digan que la justicia es igual para td@s, en este caso se vé claramente que no es así, por ser quien es...

Zumaque
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Re: CASO NOOS PESADILLA DE LA FAMILIA REAL

Mensaje por Zumaque » Mié Jun 13, 2018 5:26 pm

La Justicia no entiende de títulos

La Audiencia de Palma cita a Iñaki Urdangarín, a su socio Diego Torres y al expresidente Jaume Matas para decretar su ingreso en prisión, al confirmar el Tribunal Supremo la condena
Editorial

13/06/2018 a las 06:00
Iñaki Urdangarin

Diario de Navarra

Salvo que el Tribunal Constitucional admitiera un recurso de amparo por vulneración de derechos fundamentales o el Gobierno le concediera un indulto, Iñaki Urdangarín, cuñado del rey Felie VI, ingresará en prisión. El Tribunal Supremo ha condenado al ex duque de Palma y marido de la infanta Cristina a cinco años y 10 meses de prisión por el ‘caso Nóos’. El alto tribunal ha confirmado prácticamente la sentencia de la Audiencia de Palma que le condenó a seis años y tres meses, por
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Más o menos nos vienen a decir que la justicia es igual para tod@s, yo flipaba leyendo este editorial y algún otro árticulo en este mismo sentido. A estas alturas , nos quieren hacer creer eso El Sr. Urdangarin, sirviendose de ser quien era, hacia negocios lucrándose descaradamente. Que la Infanta también tenía que haber ido a prisión, porque también lo hizo, era la hija del Rey, no la doncella del Palacio. Que a cualquiera le hubieran detenido enseguida por riesgo de fuga-chic@s de Alsasua- y esta parejita llevan años viviendo a cuerpo de rey en Suiza, no en un pisito, sino en una casa, con guardaespalda y chofer. A los cargos publicos de la Generalitat , a los chicos de Alsasua, no les dieron opción de esperar 5 días para elegir la prisión, sino que los encarcelaron donde le pareció al Gobierno de Rajoy.

Zumaque
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Re: CASO NOOS PESADILLA DE LA FAMILIA REAL

Mensaje por Zumaque » Lun Jun 18, 2018 2:03 pm

¿Todos iguales ante la ley?

La entrada de Urdangarin en prisión tras una condena que representa un tercio de la pena que solicitó la Fiscalía no enmascara el trato deferente del que ha disfrutado, aun en grado menor que la infanta Cristina

Lunes, 18 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

los apologistas del vasallaje patrio se afanan en pregonar que la entrada en la cárcel de Iñaki Urdangarin, el cuñado del actual rey, demuestra que todos los españoles son iguales ante la ley. Una soberana muestra de estulticia, ya que el caso del exduque ha probado justamente lo contrario. Para empezar porque en estos tiempos de prisiones preventivas generalizadas se le permitió seguir en libertad y residiendo en Suiza además, no sólo cuando pesaba sobre él una solicitud de diecinueve años de cárcel, sino incluso tras condenársele en primera instancia a más de seis años de reclusión. Por añadidura, el castigo por seis delitos nada menos -malversación, prevaricación, fraude a la Administración, tráfico de influencias y dos delitos fiscales- se ha saldado en el Tribunal Supremo con una pena de cinco años y diez meses de internamiento, menos de un tercio de la petición fiscal, una rebaja que para el juez instructor ha devenido en una condena benévola. Pero es que además concurren otras circunstancias acreditativas de un trato deferente, por ejemplo que en una investigación que rastreaba el desvío de seis millones públicos no se le hubieran intervenido a Urdangarin los teléfonos o que cuando se publicaron los primeros indicios de sus tejemanejes se le dispensara un pingüe retiro en Washington. Ese tratamiento distinguido todavía ha resultado más obsceno en lo que atañe a la infanta Cristina, a la que el fiscal defendió con el mismo ahínco que su abogado y cuya responsabilidad se ha limitado al pago de 136.950 euros como esposa lucrada de los apaños de su cónyuge pese a compartir con él el 50% de la sociedad que ingresaba los fondos sisados (Aizoon) y formalizar pagos domésticos en ropa, viajes, decoración, cócteles, clases de baile y un largo etcétera. Un comportamiento que sugiere un uso consciente de su figura al menos como escudo fiscal, si no como cooperadora necesaria, pero que ella soslayó en la vista oral contestando hasta en 550 ocasiones con un no séo con otro no me acuerdo, en escenificación de una falla intelectual que en absoluto se compadece con su desempeño en una fundación bancaria. De esa suerte de condescendencia cortesana se benefició asimismo el hoy monarca emérito Juan Carlos, que como prestamista de 1,2 millones para la compra del palacete de Pedralbes por el matrimonio Urdangarin-Borbón bien podría haber declarado como testigo y aun como imputado. La enésima señal de que la Justicia se quita la venda ante según quién.

Creo que ha demostrado que la justicia no es igual para tod@s, ya que ha ella no le ha pasado nada y con él han estado tranquilamente viviendo en Suiza, con chofer, no en un oisito cualquiera,c onservando el pasaporte, se ve que no había riesgo de fuga, es buena gente el hombre. Un juicio que ha durado una eternidad, con un trato de favor manifiesto y como decimos ¿donde está la pasta? que nos han robado a tod@s los contribuyentes, él y los de la Gurtel, Púnica etc.

Zumaque
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Re: CASO NOOS PESADILLA DE LA FAMILIA REAL

Mensaje por Zumaque » Lun Jun 18, 2018 5:05 pm

CONTESTA CARLOS CRUZADO | GESTHA
¿Por qué se ha abierto la vía para crear la 'doctrina Infanta'?

Los Técnicos de Hacienda discrepamos con la sentencia del Supremo porque pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin.
nuevatribuna.es 17 de Junio de 2018 (09:18 h.)

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El Supremo ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el exduque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella

Les voy a contar una historia real, que probablemente todos ustedes conozcan: el cuñado del rey de España y marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ingresará en prisión, durante las próximas horas, después de volver de Ginebra, esta vez para cumplir la pena de cinco años y diez meses fijada por el Tribunal Supremo por el ‘caso Nóos’. El yerno del rey emérito ha de hacer frente a una condena por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración y tráfico de influencias. Pero, además, cometió dos delitos fiscales, por los que el Alto Tribunal, condenando a Urdangarin, ha concluido que Cristina de Borbón no se enriqueció ilícitamente…

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…


Se puede decir más alto, pero no más claro.

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DaVinci
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Re: CASO NOOS PESADILLA DE LA FAMILIA REAL

Mensaje por DaVinci » Lun Jun 18, 2018 6:03 pm

Zumaque escribió:
Lun Jun 18, 2018 5:05 pm
CONTESTA CARLOS CRUZADO | GESTHA
¿Por qué se ha abierto la vía para crear la 'doctrina Infanta'?

Los Técnicos de Hacienda discrepamos con la sentencia del Supremo porque pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin.
nuevatribuna.es 17 de Junio de 2018 (09:18 h.)

El Supremo ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el exduque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella

Les voy a contar una historia real, que probablemente todos ustedes conozcan: el cuñado del rey de España y marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ingresará en prisión, durante las próximas horas, después de volver de Ginebra, esta vez para cumplir la pena de cinco años y diez meses fijada por el Tribunal Supremo por el ‘caso Nóos’. El yerno del rey emérito ha de hacer frente a una condena por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración y tráfico de influencias. Pero, además, cometió dos delitos fiscales, por los que el Alto Tribunal, condenando a Urdangarin, ha concluido que Cristina de Borbón no se enriqueció ilícitamente…

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…
Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Les voy a contar una historia real, que probablemente todos ustedes conozcan: el cuñado del rey de España y marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ingresará en prisión, durante las próximas horas, después de volver de Ginebra, esta vez para cumplir la pena de cinco años y diez meses fijada por el Tribunal Supremo por el ‘caso Nóos’. El yerno del rey emérito ha de hacer frente a una condena por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración y tráfico de influencias. Pero, además, cometió dos delitos fiscales, por los que el Alto Tribunal, condenando a Urdangarin, ha concluido que Cristina de Borbón no se enriqueció ilícitamente…

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…
Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…

El Supremo ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el exduque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella

Les voy a contar una historia real, que probablemente todos ustedes conozcan: el cuñado del rey de España y marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ingresará en prisión, durante las próximas horas, después de volver de Ginebra, esta vez para cumplir la pena de cinco años y diez meses fijada por el Tribunal Supremo por el ‘caso Nóos’. El yerno del rey emérito ha de hacer frente a una condena por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración y tráfico de influencias. Pero, además, cometió dos delitos fiscales, por los que el Alto Tribunal, condenando a Urdangarin, ha concluido que Cristina de Borbón no se enriqueció ilícitamente…

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Les voy a contar una historia real, que probablemente todos ustedes conozcan: el cuñado del rey de España y marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ingresará en prisión, durante las próximas horas, después de volver de Ginebra, esta vez para cumplir la pena de cinco años y diez meses fijada por el Tribunal Supremo por el ‘caso Nóos’. El yerno del rey emérito ha de hacer frente a una condena por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración y tráfico de influencias. Pero, además, cometió dos delitos fiscales, por los que el Alto Tribunal, condenando a Urdangarin, ha concluido que Cristina de Borbón no se enriqueció ilícitamente…

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…
Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos...

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…
Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…

El Supremo ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el exduque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella

Les voy a contar una historia real, que probablemente todos ustedes conozcan: el cuñado del rey de España y marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ingresará en prisión, durante las próximas horas, después de volver de Ginebra, esta vez para cumplir la pena de cinco años y diez meses fijada por el Tribunal Supremo por el ‘caso Nóos’. El yerno del rey emérito ha de hacer frente a una condena por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración y tráfico de influencias. Pero, además, cometió dos delitos fiscales, por los que el Alto Tribunal, condenando a Urdangarin, ha concluido que Cristina de Borbón no se enriqueció ilícitamente…

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Les voy a contar una historia real, que probablemente todos ustedes conozcan: el cuñado del rey de España y marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ingresará en prisión, durante las próximas horas, después de volver de Ginebra, esta vez para cumplir la pena de cinco años y diez meses fijada por el Tribunal Supremo por el ‘caso Nóos’. El yerno del rey emérito ha de hacer frente a una condena por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración y tráfico de influencias. Pero, además, cometió dos delitos fiscales, por los que el Alto Tribunal, condenando a Urdangarin, ha concluido que Cristina de Borbón no se enriqueció ilícitamente…

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…
Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos...
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El Supremo ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el exduque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella

Les voy a contar una historia real, que probablemente todos ustedes conozcan: el cuñado del rey de España y marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ingresará en prisión, durante las próximas horas, después de volver de Ginebra, esta vez para cumplir la pena de cinco años y diez meses fijada por el Tribunal Supremo por el ‘caso Nóos’. El yerno del rey emérito ha de hacer frente a una condena por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración y tráfico de influencias. Pero, además, cometió dos delitos fiscales, por los que el Alto Tribunal, condenando a Urdangarin, ha concluido que Cristina de Borbón no se enriqueció ilícitamente…

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Les voy a contar una historia real, que probablemente todos ustedes conozcan: el cuñado del rey de España y marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ingresará en prisión, durante las próximas horas, después de volver de Ginebra, esta vez para cumplir la pena de cinco años y diez meses fijada por el Tribunal Supremo por el ‘caso Nóos’. El yerno del rey emérito ha de hacer frente a una condena por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración y tráfico de influencias. Pero, además, cometió dos delitos fiscales, por los que el Alto Tribunal, condenando a Urdangarin, ha concluido que Cristina de Borbón no se enriqueció ilícitamente…

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…
Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…

El Supremo ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el exduque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella

Les voy a contar una historia real, que probablemente todos ustedes conozcan: el cuñado del rey de España y marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ingresará en prisión, durante las próximas horas, después de volver de Ginebra, esta vez para cumplir la pena de cinco años y diez meses fijada por el Tribunal Supremo por el ‘caso Nóos’. El yerno del rey emérito ha de hacer frente a una condena por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración y tráfico de influencias. Pero, además, cometió dos delitos fiscales, por los que el Alto Tribunal, condenando a Urdangarin, ha concluido que Cristina de Borbón no se enriqueció ilícitamente…

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Les voy a contar una historia real, que probablemente todos ustedes conozcan: el cuñado del rey de España y marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ingresará en prisión, durante las próximas horas, después de volver de Ginebra, esta vez para cumplir la pena de cinco años y diez meses fijada por el Tribunal Supremo por el ‘caso Nóos’. El yerno del rey emérito ha de hacer frente a una condena por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración y tráfico de influencias. Pero, además, cometió dos delitos fiscales, por los que el Alto Tribunal, condenando a Urdangarin, ha concluido que Cristina de Borbón no se enriqueció ilícitamente…

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…
Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Se puede decir más alto, pero no más claro.
¿Por qué te crees sino que las iglesias están vacías?
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Zumaque
7 de julio
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Re: CASO NOOS PESADILLA DE LA FAMILIA REAL

Mensaje por Zumaque » Lun Jun 18, 2018 6:40 pm

DaVinci escribió:
Lun Jun 18, 2018 6:03 pm
Zumaque escribió:
Lun Jun 18, 2018 5:05 pm
CONTESTA CARLOS CRUZADO | GESTHA
¿Por qué se ha abierto la vía para crear la 'doctrina Infanta'?

Los Técnicos de Hacienda discrepamos con la sentencia del Supremo porque pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin.
nuevatribuna.es 17 de Junio de 2018 (09:18 h.)

El Supremo ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el exduque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella

Les voy a contar una historia real, que probablemente todos ustedes conozcan: el cuñado del rey de España y marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ingresará en prisión, durante las próximas horas, después de volver de Ginebra, esta vez para cumplir la pena de cinco años y diez meses fijada por el Tribunal Supremo por el ‘caso Nóos’. El yerno del rey emérito ha de hacer frente a una condena por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración y tráfico de influencias. Pero, además, cometió dos delitos fiscales, por los que el Alto Tribunal, condenando a Urdangarin, ha concluido que Cristina de Borbón no se enriqueció ilícitamente…

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…
Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Les voy a contar una historia real, que probablemente todos ustedes conozcan: el cuñado del rey de España y marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ingresará en prisión, durante las próximas horas, después de volver de Ginebra, esta vez para cumplir la pena de cinco años y diez meses fijada por el Tribunal Supremo por el ‘caso Nóos’. El yerno del rey emérito ha de hacer frente a una condena por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración y tráfico de influencias. Pero, además, cometió dos delitos fiscales, por los que el Alto Tribunal, condenando a Urdangarin, ha concluido que Cristina de Borbón no se enriqueció ilícitamente…

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…
Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…

El Supremo ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el exduque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella

Les voy a contar una historia real, que probablemente todos ustedes conozcan: el cuñado del rey de España y marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ingresará en prisión, durante las próximas horas, después de volver de Ginebra, esta vez para cumplir la pena de cinco años y diez meses fijada por el Tribunal Supremo por el ‘caso Nóos’. El yerno del rey emérito ha de hacer frente a una condena por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración y tráfico de influencias. Pero, además, cometió dos delitos fiscales, por los que el Alto Tribunal, condenando a Urdangarin, ha concluido que Cristina de Borbón no se enriqueció ilícitamente…

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Les voy a contar una historia real, que probablemente todos ustedes conozcan: el cuñado del rey de España y marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ingresará en prisión, durante las próximas horas, después de volver de Ginebra, esta vez para cumplir la pena de cinco años y diez meses fijada por el Tribunal Supremo por el ‘caso Nóos’. El yerno del rey emérito ha de hacer frente a una condena por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración y tráfico de influencias. Pero, además, cometió dos delitos fiscales, por los que el Alto Tribunal, condenando a Urdangarin, ha concluido que Cristina de Borbón no se enriqueció ilícitamente…

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…
Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos...

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…
Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…

El Supremo ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el exduque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella

Les voy a contar una historia real, que probablemente todos ustedes conozcan: el cuñado del rey de España y marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ingresará en prisión, durante las próximas horas, después de volver de Ginebra, esta vez para cumplir la pena de cinco años y diez meses fijada por el Tribunal Supremo por el ‘caso Nóos’. El yerno del rey emérito ha de hacer frente a una condena por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración y tráfico de influencias. Pero, además, cometió dos delitos fiscales, por los que el Alto Tribunal, condenando a Urdangarin, ha concluido que Cristina de Borbón no se enriqueció ilícitamente…

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Les voy a contar una historia real, que probablemente todos ustedes conozcan: el cuñado del rey de España y marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ingresará en prisión, durante las próximas horas, después de volver de Ginebra, esta vez para cumplir la pena de cinco años y diez meses fijada por el Tribunal Supremo por el ‘caso Nóos’. El yerno del rey emérito ha de hacer frente a una condena por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración y tráfico de influencias. Pero, además, cometió dos delitos fiscales, por los que el Alto Tribunal, condenando a Urdangarin, ha concluido que Cristina de Borbón no se enriqueció ilícitamente…

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…
Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos...
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El Supremo ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el exduque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella

Les voy a contar una historia real, que probablemente todos ustedes conozcan: el cuñado del rey de España y marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ingresará en prisión, durante las próximas horas, después de volver de Ginebra, esta vez para cumplir la pena de cinco años y diez meses fijada por el Tribunal Supremo por el ‘caso Nóos’. El yerno del rey emérito ha de hacer frente a una condena por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración y tráfico de influencias. Pero, además, cometió dos delitos fiscales, por los que el Alto Tribunal, condenando a Urdangarin, ha concluido que Cristina de Borbón no se enriqueció ilícitamente…

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Les voy a contar una historia real, que probablemente todos ustedes conozcan: el cuñado del rey de España y marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ingresará en prisión, durante las próximas horas, después de volver de Ginebra, esta vez para cumplir la pena de cinco años y diez meses fijada por el Tribunal Supremo por el ‘caso Nóos’. El yerno del rey emérito ha de hacer frente a una condena por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración y tráfico de influencias. Pero, además, cometió dos delitos fiscales, por los que el Alto Tribunal, condenando a Urdangarin, ha concluido que Cristina de Borbón no se enriqueció ilícitamente…

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…
Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…

El Supremo ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el exduque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella

Les voy a contar una historia real, que probablemente todos ustedes conozcan: el cuñado del rey de España y marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ingresará en prisión, durante las próximas horas, después de volver de Ginebra, esta vez para cumplir la pena de cinco años y diez meses fijada por el Tribunal Supremo por el ‘caso Nóos’. El yerno del rey emérito ha de hacer frente a una condena por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración y tráfico de influencias. Pero, además, cometió dos delitos fiscales, por los que el Alto Tribunal, condenando a Urdangarin, ha concluido que Cristina de Borbón no se enriqueció ilícitamente…

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Les voy a contar una historia real, que probablemente todos ustedes conozcan: el cuñado del rey de España y marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ingresará en prisión, durante las próximas horas, después de volver de Ginebra, esta vez para cumplir la pena de cinco años y diez meses fijada por el Tribunal Supremo por el ‘caso Nóos’. El yerno del rey emérito ha de hacer frente a una condena por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración y tráfico de influencias. Pero, además, cometió dos delitos fiscales, por los que el Alto Tribunal, condenando a Urdangarin, ha concluido que Cristina de Borbón no se enriqueció ilícitamente…

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…

Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Las historias reales, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos, no siempre acaban bien. Aunque en ésta que os he contado todavía no está escrito el final. Es una historia real, sí. De reyes, infantas y exduques. Pero, al igual que ocurre en los cuentos, cada uno puede sacar su moraleja. Y ahora sí van tres puntos de suspense, y suspensivos…
Pues bien, los técnicos de Hacienda ya dijimos en el ecuador de la semana que discrepamos con la sentencia, puesto que pensamos que la Infanta sí se habría enriquecido por los delitos fiscales perpetrados por Urdangarin. Como también discrepamos en su día de la exculpación a Cristina de Borbón realizada por los peritos de Hacienda, que llevó a la Audiencia de Palma a absolverla por no considerar acreditada la cooperación en esos delitos fiscales.

Y eso pese a su papel en Aizoon, donde participaba como propietaria del 50% de un capital de tan solo 3.000 euros, y aunque sus socios disponían de cuentas en las que se cargaron infinidad de tickets de aparcamiento, combustible, consumiciones en bares y cafeterías, obras de remodelación y mobiliario de su residencia en el Palacete de Pedralbes… Y a pesar, asimismo, de que se probó que se trataba de una sociedad pantalla sin apenas actividad, ni empleados; cuyos socios –entre los que se encontraba la Infanta- no declararon esos “dividendos” en su IRPF, de lo que podría haberse deducido, en su caso, su colaboración en la ocultación de esos ingresos.

Estos no son puntos suspensivos, ni de suspense. Son de perplejidad y de asombro. Y es que se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre una cuestión similar, y lo ha hecho considerando que el aprovechamiento por el cónyuge e hijos de un delito fiscal cometido por el otro cónyuge, cuando se materialice en la ausencia total o parcial de los ingresos correspondientes a la responsabilidad fiscal, no tiene por qué suponer un enriquecimiento ilegítimo. El Alto Tribunal, a quien no vamos a cuestionar en cuanto a la legitimidad de sus resoluciones, ha considerado que mantener el patrimonio por un impago al fisco no incrementa las haciendas personal y familiar. Y, por ello, ha anulado la responsabilidad de la Infanta como partícipe a título lucrativo en los delitos fiscales cometidos por el ex duque de Palma, por lo que también ha rebajado la cantidad a pagar derivada de aquella.

Se puede decir más alto, pero no más claro.
¿Por qué te crees sino que las iglesias están vacías?
Les tenían que excomulgar a estos ladrones y también insistir de que estos delitos serán castigados como el aborto y la eutanasia.

Zumaque
7 de julio
7 de julio
Mensajes: 15231
Registrado: Lun Ago 24, 2009 10:58 pm

Re: CASO NOOS PESADILLA DE LA FAMILIA REAL

Mensaje por Zumaque » Vie Jun 29, 2018 5:23 pm

El exduque de Palma, en prisión ¿Cuánto cuesta que Urdangarin tenga su modulo 'privado' en una cárcel de mujeres?

Feliu Guillaumes i Ràfols, diputado del PDeCAT, pregunta al Gobierno cuántas cárceles españolas destinan un módulo a un único preso, como ocurre con el marido de la infanta Cristina. Exige conocer los motivos que han llevado a que el exduque de Palma cumpla condena en esta situación: "Siendo quién es tiene mal aspecto, parece trato de favor".

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MADRID
29/06/2018 08:47 Actualizado: 29/06/2018 09:44

¿Cuántos de los 59.121 presos españoles pueden presumir de pasar su pena sin compañeros, dentro de su propio módulo privado? Feliu Guillaumes i Ràfols, diputado del PDeCAT, pregunta esta y otras cuestiones al Gobierno, a raíz del ingreso de Iñaki Urdangarin en la cárcel de mujeres de Brieva (Ávila), para cumplir su condena de cinco años y diez meses por el caso Nóos.
Guillaumes: "Es sorprendente, y si fuera un desconocido ya sería noticia que le atribuyesen toda un ala de una cárcel. Siendo quien es, tiene mal aspecto. Parece trato de favor"

El exduque de Palma es hoy el único ocupante de un módulo de 1.000 metros cuadrados en el que anteriormente estuvo encarcelado el exdirector general de la Guardia Civil, Luis Roldán, hasta el año 2005.

En la pregunta parlamentaria en cuestión, el diputado del PDeCAT en el Congreso se interesa por conocer también el coste de permitir que Urdangarin se encuentre en esta situación, y recuerda que 8 funcionarios del centro penitenciario han tenido que suspender sus vacaciones tras la entrada del exduque en prisión. "Si hay ocho personas involucradas, no serán costes menores", resume Guillaumes a Público.

Esto, por no hablar de las razones que habrían llevado a permitir que el marido de la hermana del rey cumpla condena en estas condiciones. "Es sorprendente, y si fuera un desconocido ya sería noticia que le atribuyesen toda un ala de una cárcel. Siendo quien es, tiene mal aspecto. Parece trato de favor", apunta el diputado catalán.

Razona que, por seguridad, es posible que se considere que hay un "elemento de riesgo" que justifique esta situación, si bien a priori le parecería "algo exagerado". Recuerda que el exconseller de Presidencia de la Generalitat, Jordi Turull, en prisión provisional en Estremera, "comparte celda con un violador confeso", y no se ha considerado que el hecho de haber actuado para lograr la independencia de Catalunya suponga un excesivo riesgo para este recluso.

"Hay policías condenados, gente que puede tener una relación conflictiva con otros presos, y por ello tienen un trato distinto. Está previsto en la legislación, hay protocolos, pero el caso Urdangarin no tiene nada que ver con esto. Es un caso único", zanja.

De hecho, si el Ejecutivo no fuera capaz de explicar los argumentos de seguridad y, como parece evidente, se estuviera incurriendo en mayores costes para mantener a Urdangarin en esta situación, el diputado del PDeCAT afirma que estudiarían pedir su reubicación en otro centro penitenciario.

En España, según datos de Instituciones Penitenciarias, había 59.121 presos en el mes de enero de 2018. De ellos, 54.573 eran hombres, y sólo 4.368 eran mujeres. El modulo que ocupa el exduque de Palma fue remodelado en los últimos meses: se cambió el sistema de calefacción y agua caliente, se acondicionaron los baños y fue reparada la cubierta del pabellón deportivo.

En concreto, las preguntas registradas por la formación catalana el 25 de junio, a las que el Ejecutivo deberá dar respuesta por escrito, son las siguientes: "¿Qué coste supone tener a un solo preso en el módulo de hombres de la cárcel de Brieva (Ávila)? / ¿Cuántas cárceles hay en el Estado que, teniendo módulo para hombres y mujeres en un mismo centro penitenciario sólo haya un hombre o una mujer ocupándolo? / ¿Qué razones hay para justificar que haya módulos en los centros penitenciarios con un solo preso?"

Me parece muy bién que pregunten sobre esto. Es un descarado trato de favor, que nos costará mudho dinero a tod@, encima que ha robado dineto de tod@s le tenemos que mantener a cuerpo de rey.

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